Vueltas del caso Colmenares, así marcha el polémico juicio

En los últimos días hubo cambio de fiscal y la jueza del proceso ordenó que los bomberos realizaran una nueva inspección en el caño del Parque el Virrey.

Las sorpresas aún no dejan de rodear el caso de la muerte del joven universitario Luis Andrés Colmenares. La renuncia de la fiscal Martha Lucía Zamora, la orden de realizar una nueva inspección al lugar de los hechos y el robo a la residencia de los padres de la víctima son los últimos sucesos del proceso que hoy en día sigue sin resolverse. Basta con recordar a los falsos testigos –ya todos aceptaron que no presenciaron los hechos de la noche del 31 de octubre de 2010– y las denuncias contra el primer fiscal que investigó el caso, Luis Antonio González, para decir que ha sido uno de los juicios más enredados de la historia de la justicia colombiana. Al parecer, este año se espera que un juez ponga punto final al expediente que ha estado en boca de la opinión pública y ha puesto en la mira a Laura Moreno, Jessy Quintero y Carlos Cárdenas.

En la tarde del pasado jueves, la casa de la familia Colmenares fue víctima de un robo. Según Luis Colmenares, padre del joven universitario, los hombres que ingresaron a su hogar hurtaron los equipos y las tabletas en las que guardaban información confidencial sobre el caso. "Se robaron computadores que estaban en la biblioteca y es donde tenemos la información del caso (…) El iPad de mi esposa y de mi hijo", enfatizó y añadió que los asaltantes revolcaron toda la residencia, llevándose consigo una colección de 15 relojes. Al parecer, los ladrones ingresaron a la residencia de los Colmenares sin ningún problema y pudieron permanecer allí alrededor de tres horas, debido a la poca seguridad con que cuentan el barrio Quirinal de Bogotá, sector donde viven.

Unas horas antes del robo, la jueza 11 de conocimiento, quien está al frente del juicio de Laura y Jessy Quintero, programó para el próximo lunes 28 de abril una inspección en el caño del Parque El Virrey, el sitio donde los bomberos adelantaron dos operativos de búsqueda para hallar al joven Luis Andres en la madrugada del 31 de octubre de 2010, para darle cumplimiento a la solicitud de Jesús Albeiro Yepes, defensor de Quintero, quien cuestionó la credibilidad de una bombera llamada a testificar: la teniente Yadira Piamonte. Esta diligencia buscará recrear las pesquisas adelantadas hace casi cuatro años y la jueza deberá ingresar al interior del canal de agua, con el fin de establecer las condiciones del túnel y su visibilidad. Así mismo, se determinó que sólo podrá participar la bombera Piamonte y toda la actividad deberá quedar registrada en video, como si se tratara de un operativo real.

Además el proceso para esclarecer la muerte de Luis Andrés Colmenares ya había sufrido un remezón el pasado martes cuando Martha Lucía Zamora, la fiscal del caso, anunció que renunciaba a la entidad. Ante este escenario, Luis Colmenares fue enfático en señalar que no se debía aceptar el retiro de Zamora, porque el caso de su hijo corría el riesgo de quedar en la impunidad. "Ya vamos para 4 años sin que se resuelva el crimen y para nosotros es lamentable que ella se vaya. Yo quiero que el fiscal General –Eduardo Montealegre– me demuestre, con toda esta experiencia desagradable en el proceso de mi hijo, que existe otro fiscal con el mismo rigor y honestidad de Zamora", explicó. Para este reto fue nombrada María Victoria Parra, fiscal delegada ante la Corte Suprema de Justicia, que está al frente de casos como el asesinato de del dirigente político Álvaro Gómez Hurtado y las irregularidades en las interceptaciones realizadas por el DAS en el periodo Uribe.

Este sería el tercer cambio de fiscal que sufre el proceso Colmenares y María Victoria Parra la cuarta fiscal en asumirlo. El primer representante del ente investigador fue Édgar Saavedra, quien atribuyó su salida del caso "una reestructuración interna por orden del coordinador". Su sucesor fue el fiscal 11 de la Unidad de Vida Antonio Luis González, hoy investigado por, supuestamente, conseguir falsos testigos para probar su teoría de que a Luis Andrés Colmenares lo asesinaron. De hecho, su colega Napoleón Botache, quien lo denunció por estos hechos, aseguró que González "tenía una fijación de que era un homicidio y que sólo íbamos a trabajar esa hipótesis. El doctor Luis González no tenía ninguna razón jurídica más que el capricho de hacer la investigación de un homicidio". Y añadió que "Él (González) estaba buscando lo que hacía falta en el proceso, alguien que señalara a Laura Moreno y al joven Cárdenas como las personas que cometieron el homicidio". González renunció a la Fiscalía el pasado 2 de abril y tres meses antes anunció que denunciaría a Botache por falso testimonio.

En marzo pasado, Jesús Martínez Durán, uno de los tres investigados por ser falsos testigos en el caso Colmenares, aceptó su responsabilidad en los delitos de fraude procesal, falso testimonio y fraude a subvención. En pocas palabras, reconoció que había faltado a la verdad en las tres declaraciones que le dio a la Fiscalía General en las cuales aseguró que él había visto como un grupo de jóvenes habían golpeado en constantes oportunidades al joven estudiante en el parque El Virrey. A principios de abril, Jhonatan Martínez, otro de los implicados, también aceptó los delitos de los que lo acusaba el ente investigador.

Los reveses que ha sufrido el caso Colmenares se han reflejado en los procesos que se adelantan contra Carlos Cárdenas, por un lado, Laura Moreno y Jessy Quintero, por el otro. Cárdenas ya terminó su etapa de juicio y el próximo seis de junio se leerá el sentido de fallo, para el que la defensa del joven, a cargo de Mario Iguarán, pidió que fuera absolutorio porque no se presentó ninguna prueba que vinculara al procesado con la supuesta golpiza que recibió Colmenares en el parque El Virrey. En cuanto al expediente de Moreno y Quintero, éste culminará su etapa de juicio en junio, y contará con el testimonio de 49 personas.