Conversatorio de Colombia 2020

hace 5 horas

Vuelve testigo contra Santiago Uribe

En su indagatoria, conocida por, Amaya se refirió a los supuestos vínculos de Uribe con Los 12 Apóstoles.

El empresario Santiago Uribe, hermano del expresidente Álvaro Uribe, es investigado por su presunta responsabilidad en un homicidio. / El Espectador

Hace 17 años, el 7 de junio de 1996, el agente (r) de la Policía Alexánder de Jesús Amaya dijo que el empresario Santiago Uribe, hermano del expresidente Álvaro Uribe, era el jefe de la banda paramilitar Los 12 Apóstoles. En ese momento su identidad fue reservada. No obstante, a los pocos años sus declaraciones fueron desestimadas por la misma Fiscalía por supuestas irregularidades en su testimonio. Aho ra Amaya vuelve a referirse a los presuntos vínculos de Uribe con el grupo paramilitar que, entre 1993 y 1994, se convirtió en la pesadilla de Yarumal (Antioquia).

El pasado 20 de noviembre Amaya (contra el que pesa una condena por los asesinatos de los hermanos Gustavo y Clímaco Macías, pe rpetrados en 1994), se entregó a las autoridades tras conocer de una orden de captura en su contra por su presunta participación en el asesinato del conductor de bus de Yarumal Camilo Barrientos Durán, perpetrado el 25 de febrero de 1994.

En su indagatoria dijo, entre otras, que “de Los 12 Apóstoles yo me daba cuenta de que ellos cometían varios delitos financiados por un señor Álvaro Vásquez y Santiago Uribe, porque una vez el teniente (r) Meneses me llevó a una reunión que se efectuó en La Carolina, no me acuerdo la fecha. Incluso a ese grupo le dieron plata para pintar los carros de la Policía”.

Sin embargo, en la misma indagatoria, Amaya señala que no le consta que Uribe le haya dado dinero a Los 12 Apóstoles. Que una vez vio a Uribe reunido con el mayor (r) Juan Carlos Meneses, quien, de acuerdo con las autoridades, era el enlace de este grupo paramilitar con la Policía. Amaya agrega que “cree” que en ese encuentro hablaron sobre las finanzas del grupo.

De la misma forma, asegura que en Yarumal se rumoraba sobre un grupo paramilitar que se la pasaba en La Carolina, finca de la familia Uribe Vélez en ese municipio antioqueño. Incluso, asegura que se dio cuenta de la existencia del grupo “una vez que hubo un muerto en La Carolina”, en referencia a un hombre de apellido Varela, al parecer asesinado por Los 12 Apóstoles.

En un momento el fiscal hace referencia a unas declaraciones dadas por el mayor (r) Meneses en 2010. En su testimonio, el uniformado dijo que la orden de asesinar a Barrientos Durán provino de Santiago Uribe. Al respecto, Amaya responde que “eso es mentira, porque, como ya lo dije, el que tuvo que ver en ese homicidio fue Juan Carlos Meneses, con la gente que llevó de Medellín”.

Amaya acaba su testimonio asegurando que con sus declaraciones “me estoy ratificando en la primera declaración, que no me acuerdo de mucha cosa es por el tiempo, mucho tiempo, pero me ratifico”. Y he ahí la duda, porque si en esta indagatoria casi no se refiere a Santiago Uribe, en su testimonio rendido en 1996 no hace sino explayarse contra el empresario.

En la declaración, conocida por El Espectador, Amaya señala, entre otras, que cuando Los 12 Apóstoles salían a operar “Santiago se quedaba pendiente del radio. Rodrigo (en referencia a un supuesto miembro de la banda) le daba los informes a él. Santiago a todo momento andaba con una ametralladora Ingram dentro del carro. Era el jefe porque todos lo llamaban como el patrón y era el que coordinaba”.

Al preguntarle por el centro de operaciones del grupo paramilitar, Amaya fue claro: “Ellos siempre se reúnen en La Carolina y en otra finca en la que se mantiene Santiago”. Y al preguntarle por la forma en la que se financiaba el grupo dice que, aunque nada le consta, “uno sabe que la familia de Santiago es pudiente”.

Nada de esto es mencionado en la indagatoria del pasado 20 de noviembre. De hecho, al comparar los dos testimonios hay algunas inconsistencias. Por ejemplo, en el primer testimonio Amaya señala que al inicio, cuando le hablaron de Santiago Uribe, le dijeron que “era del hermano del candidato a la Gobernación (de Antioquia), o sea, Álvaro Uribe, por lo que decían que si ganaba ese señor les iba mejor”. Y agrega que a Santiago lo “conocí más que todo en una reunión que hubo en la hacienda La Carolina, no recuerdo la fecha, pero fue un viernes a las 2 de la tarde en febrero de 1994”.

Sin embargo, cuando el fiscal le pregunta a Amaya si estuvo o no en ese encuentro, el declarante dice que no y precisa que supo del mismo “porque eso le comentó uno de la rural que le decían Pelo de Chonta una vez que estaba borracho en Texas, que es una taberna en el parque principal de Yarumal”.

 El mismo Pelo de Chonta es quien le dice que al mayor (r) Meneses le dieron una plata “para pintar las patrullas de Yarumal, que eran de blanco y negro, para ponerlas de blanco y verde”. Pasados 17 años, Amaya declara que sí estuvo en el referido encuentro y que vio a Santiago Uribe charlando con el mayor (r) Meneses. De la misma forma, en esta segunda indagatoria Amaya asegura que a Pelo de Chonta “no lo traté, no me consta que estuviera en actividades ilícitas”.

Al parecer, estas y otras irregularidades llevaron a la Fiscalía a desestimar ese testimonio en el año 2000. De hecho, en 2007, un fiscal que llevaba el caso, Hernán Jiménez, le dijo a El Tiempo que las declaraciones de Amaya “no eran fiables”. Eso mismo ha dicho el abogado de Santiago Uribe, Jaime Granados, quien ha referido que Amaya es muy claro al decir que sobre Santiago Uribe nada le consta.

Granados dijo al respecto: “Él no es testigo de nada. Lo que sabe, se lo contaron. Ni siquiera fue capaz de describir a Santiago Uribe. Hace más de 13 años la propia Fiscalía calificó su testimonio como poco creíble y altamente peligroso”. E, incluso, hizo serios señalamientos contra el abogado de la parte civil, Daniel Prado Albarracín, de quien dijo que está empeñado “en continuar engañando a la Fiscalía, valiéndose de testigos falsos y de información contraria a la realidad procesal”.

 Y que “confiados en lo frágil, descabellada y poco sustentada versión de los hechos que pretende construir el abogado Prado Albarracín ante las autoridades y la opinión pública, hemos solicitado respetuosamente a la Fiscalía decidir oportunamente lo relativo a la situación jurídica de mi representado, poniendo de presente las escasas y falaces afirmaciones en su contra”. Ya una vez Alexánder de Jesús Amaya declaró contra Santiago Uribe. En ese momento sus denuncias no fueron suficientes y el empresario fue absuelto. ¿Pasará lo mismo esta vez?

Álvaro Uribe defiende a su hermano

 

El expresidente Álvaro Uribe manifestó públicamente, a través de su cuenta en Twitter, que el proceso que se reabrió contra su hermano por supuestos vínculos con el paramilitarismo tiene dudosa procedencia. El exprimer mandatario afirmó haber combatido a los paramilitares “con la misma severidad que a la guerrilla” durante sus ocho años de gobierno y dijo que no vaciló “en extraditar a algunos comandantes de las autodefensas cuando hubo que hacerlo”. Agregó, además, que siempre actuó por razones superiores de interés público. Uribe señaló que como gobernador del departamento de Antioquia apoyó la formación de las empresas de seguridad privada Convivir, por mandato de una ley, y desmintió que su familia formara parte de esos grupos en la zona de la hacienda familiar Guacharacas.