"Ya vimos los frutos sangrientos y dolorosos del pasado desescalamiento": Procurador

El jefe del Ministerio Público aseguró que no le sorprende si durante este período se registran ataques contra las Fuerzas Militares y la población civil por parte de las Farc.

El procurador General, Alejandro Ordóñez Maldonado aseguró la sociedad colombiana exige que se ponga una fecha límite para la firma de un acuerdo final en el proceso de paz que se adelanta entre la guerrilla de las Farc y el Gobierno Nacional en La Habana (Cuba) hace dos años y medios.

Ordóñez aseguró que no se puede aplaudir el anuncio hecho el pasado domingo frente a un acuerdo para el desecalamiento del conflicto teniendo en cuenta los antecedentes que se presentaron en el anterior anuncio. “Esto ha sido una olimpiada de transacciones y de cesiones frente a la obstinada posición de las Farc”.

En este punto aseguró calificó como previsible dicho anuncio, teniendo en cuenta los anuncios hechos recientemente por el presidente de la República, Juan Manuel Santos y el jefe negociador del Gobierno, Humberto de la Calle Lombana lo que podría llevar al acuerdo de un cese bilateral antes de firmar el acuerdo.

Aseguró que esto podría llevar a un fortalecimiento militar de la guerrilla y la planeación de nuevos ataques contra los miembros de la Fuerza Pública y la población civil. "Ya vimos los frutos sangrientos y dolorosos del pasado desescalamiento del conflicto".

Para el Procurador General este es un nuevo caso en el que el Gobierno cede a las pretensiones y exigencias de las Farc. “Inicialmente había dicho lo que debía decir, que no habría cese bilateral antes de la firma del acuerdo, lo reiteró durante dos años y medio y hoy nuevamente cede ante las exigencias de las Farc, así como ha cedido en otras exigencias”.

“Las experiencias del cese bilateral son claras, ello implica el fortalecimiento militar de las Farc. El paso que va a seguir, muy seguramente, será la concentración en varios lugares, y seguramente serán los lugares donde las Farc tienen presencia militar, tienen los cultivos ilícitos de coca, donde explotan la minería ilegal. Si a eso se agrega la ausencia se aspersión con glifosato, sería el paraíso para las Farc”, explicó.

El jefe del órgano de control reiteró el llamado a que más allá de acciones de ‘desescalamiento’, treguas o ceses unilaterales o bilaterales, Gobierno y Farc tracen términos y plazos específicos al proceso. El procurador pidió un acuerdo de paz pronto, definitivo y respetuoso de los estándares nacionales e internacionales en materia de justicia y respeto a los derechos de las víctimas.

“No me extrañaría que los anuncios de ahora no sean consolidados en el día de mañana, pero lo que sí es claro es que la sociedad colombiana desea y exige que estas conversaciones tengan plazos y términos. Lo que quiere la opinión pública es que la confrontación termine definitivamente, no que se suspendan las negociaciones sino que termine la guerra con una firma pronta, razonable y sin impunidad”, concluyó.