2014: a punto de ser el año más caliente

La Organización Meteorológica Mundial informó que entre 1961 y 1990 la temperatura promedio mundial fue 14 °C. Este año aumentó más de medio grado: 0,58.

Groenlandia, donde el deshielo se ha incrementado en los últimos años, ha sido una de las regiones más afectadas por el calentamiento global. / Reuters

La razón por la que han llegado hasta Lima, Perú, más de 10.300 delegados de 196 países para avanzar en un acuerdo climático es evitar que la temperatura promedio del planeta suba más de 2 °C. Ese es el límite para impedir grandes catástrofes agrícolas y climáticas o que el mar suba más de la cuenta y queden bajo el agua algunas de la ciudades más pobladas del planeta.

Pero el último reporte de la Organización Meteorológica Mundial no es muy alentador. Este año está a punto de convertirse en el más caluroso de la historia. De acuerdo con el informe presentado ayer, entre 1961 y 1990 la temperatura promedio mundial fue 14,00 °C y este año aumentó 0,58 °C, poco más de medio grado.

“Si en noviembre y diciembre se mantiene la misma tendencia, probablemente 2014 sea el año más caluroso jamás registrado, por encima de 2010, 2005 y 1998”, concluyeron los expertos del organismo internacional. Para sorpresa de los científicos, esto está ocurriendo a pesar de que no se dio el esperado fenómeno El Niño: el mar se calentó, pero finalmente no se produjo la respuesta atmosférica.

De los nuevos datos también se desprende que catorce de los quince años más calurosos de los que se tiene registro se han dado en el siglo XXI. “Debido a emisiones de gases de efecto invernadero sin precedentes y a su concentración en la atmósfera, el planeta se ve abocado a un futuro de lo más incierto, y probablemente inhóspito”, comentó Michel Jarraud, secretario general de la organización.

De acuerdo con el informe, el promedio de los niveles atmosféricos mundiales de CO2 alcanzó 396 partes por millón, o sea, aproximadamente el 142% del nivel medio de la era preindustrial. De todo el CO2 que emitimos los humanos a través de las distintas actividades, los océanos y la biosfera logran atrapar el 55%; el resto queda atrapado sobre nuestras cabezas y se sigue acumulando, lo que empeora el riesgo del cambio climático año tras año.

Christiana Figueres, la cabeza de las negociaciones climáticas dentro de Naciones Unidas, comentó al conocer los datos que “afortunadamente nuestro clima político también está cambiando y, los gobiernos, con apoyo de inversores, empresarios y encargados municipales, se están encaminando hacia la concertación de un acuerdo universal sobre el clima en París, en 2015, que sea útil y mantenga el aumento de temperatura mundial por debajo de los 2 °C”.