2018, el cuarto año más caliente del que se tiene registro

2018 ha sido el cuarto año más cálido desde 1880, informaron la NASA y NOAA. Aunque, a nivel mundial, las temperaturas del año pasado se mantienen por detrás de las de 2016, 2017 y 2015, los datos confirman la tendencia de calentamiento continuo.

Las temperaturas globales no paran de subir. Este mapa muestra la temperatura global promedio desde 2014. Nasa

Los últimos cuatro años han sido los más calurosos que se hayan registrado, indicó el miércoles la ONU, que ve en estos datos la confirmación del calentamiento global causado por concentraciones récord de gases de efecto invernadero en la atmósfera.

La Organización Meteorológica Mundial (OMM) anunció que la temperatura media global de la superficie de la Tierra en 2018 superó en alrededor de 1,0°C los niveles de la época preindustrial (1850-1900).

"Este año (2018) se clasifica en el cuarto lugar entre los más calurosos que hayan sido constatados", dijo la agencia de la ONU.

"Con 1,2°C más que en la era preindustrial, el año 2016, marcado por la influencia de un poderoso Niño, sigue siendo el año más caluroso", agregó la agencia al hacer referencia a la corriente ecuatorial cálida del Pacífico.

"En 2015 y 2017, la diferencia en la temperatura promedio en relación a los valores preindustriales fue de 1,1°C".

La ONU toma como referencia el año 1850, fecha en la cual comenzaron a realizarse los registros sistemáticos de la temperatura.

Sin embargo "es mucho más importante observar la evolución a largo plazo de la temperatura (...) que clasificar entre diferentes años", dijo el secretario general de la OMM, Petteri Taalas. Recordó que en los últimos 22 años, se han registrado los 20 años más calurosos.

 
En esta imagen se observa cómo, en los últimos 20 años, las temperaturas se han disparado a un ritmo acelerado.
Nasa

"Los fenómenos meteorológicos extremos o de alto impacto afectaron a innumerables países y millones de personas el año pasado", dijo. "La comunidad internacional debe dar máxima prioridad a la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero y a las medidas de adaptación al clima", subrayó.

La OMM advirtió que este 2019 no luce mejor.

Australia tuvo el enero más caluroso de todos los tiempos, mientras una estremecedora ola de frío afectó a varias regiones de América del Norte la semana pasada.

Año costoso

La NASA y la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (Noaa) publicaron simultáneamente un pronóstico idéntico para el año 2018, declarado el cuarto año más caluroso, considerando los registros que se remontan a 1880. 

Sin embargo, estas agencias agregan un detalle más: en realidad han sido los últimos cinco años, no solo cuatro, los más calurosos jamás registrados.

La capa de hielo en el Ártico y la Antártida estuvo en el segundo nivel más bajo jamás observado.

El año pasado hubo 14 catástrofes naturales relacionadas con el clima.

"Los 14 acontecimientos, en total, mataron a 247 personas y costaron 91.000 millones de dólares", indicó la Noaa.

Pero 73.000 millones de dólares fueron solo el costo de tres de estas catástrofes: los huracanes Michael (octubre 2018) y Florence (septiembre 2018), y los enormes incendios forestales en la costa oeste de Estados Unidos.

"La ola de frío en el este de Estados Unidos seguramente tampoco contradice la realidad del cambio climático", indicó Taalas.

"El Ártico se recalienta a un ritmo dos veces más rápido que el promedio mundial (...) Lo que sucede en los polos no se limita a los polos, sino que influye en las condiciones meteorológicas y climáticas de otras regiones, donde viven cientos de millones de personas", apuntó.

La OMM tiene que publicar en marzo su declaración sobre el estado del clima mundial, con una multitud de informaciones detalladas y de estadísticas.

La agencia recopila datos de la Administración Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA), el Instituto Goddard de Estudios Espaciales (GISS), la NASA así como del Centro Hadley del Servicio Meteorológico Británico y el Departamento de Investigación sobre el clima de la Universidad de East Anglia (Reino Unido).