Anaconda, el aula flotante del Amazonas

La travesía del barco, equipado con internet, durará 22 días y viajará por los ríos Putumayo y Amazonas capacitando a las comunidades ribereñas en competencias ambientales.

Esta es el aula flotante Anaconda, que espera capacitar a más de 3.000 personas para mediados de diciembre. / Fotos: Cortesía Corpoamazonia
Esta es el aula flotante Anaconda, que espera capacitar a más de 3.000 personas para mediados de diciembre. / Fotos: Cortesía Corpoamazonia

Esta semana arrancó, desde Leguízamo, Putumayo, la expedición del aula itinerante Anaconda. Se trata de un barco con conexión satelital a internet y capacidad para cuarenta personas, que viajará por los ríos Putumayo y Amazonas durante los próximos 22 días para capacitar a las comunidades ribereñas en competencias ambientales.

Desde que hizo su primera salida, el 11 de julio de este año, el proyecto, liderado por Corpoamazonía y el Sena, pasó por La Pedregosa, en el municipio de Puerto Asís; Puerto Ospina, los resguardos indígenas El Hacha, Cecilia Cocha, Lagarto Cocha, Tukunare, y El Refugio, en el municipio de Leguízamo. Todos estos en Putumayo.

En esta nueva travesía llegará a las comunidades de Puerto Nariño, en el municipio de Leticia, y los corregimientos de Tarapacá, Puerto Arica, El Encanto, La Chorrera, San Rafael y Puerto Alegría.

Anaconda es un nombre que simboliza para diferentes etnias de la región el origen de la vida, del agua y de los ríos. Con esta aula itinerante se espera que a mitad de diciembre, cuando llegue a Puerto Alegría, en el departamento del Amazonas, ya se hayan capacitado cerca de 3.000 personas.

Sin embargo, esta no es la primera vez que Anaconda se lanza al ruedo. Según explicó Luis Alexánder Mejía, director de Corpoamazonia, entre los años 2012 y 2015, 10.181 pobladores indígenas, afroamazónicos, colonos, campesinos y desplazados fueron capacitadas con esta estrategia. Además, explicó, los proyectos ambientales en las escuelas ribereñas serán articulados a través de una escuela comunitaria que promueva el “conocimiento, uso y conservación de la biodiversidad amazónica”, remató el funcionario.

Las comunidades indígenas le dieron su visto bueno al proyecto. Según el gobernador del resguardo indígena Cecilia Cocha, José Humberto Córdoba, “la experiencia de Anaconda nos permite, como autoridades especiales indígenas, aprender sobre la gobernabilidad en nuestro territorio. En este territorio ancestral queremos un ambiente sano para vivir tranquilos y en paz".

Y Fernando Perlaza, representante de las comunidades afros de la región, sostuvo que el nivel de escolaridad es bajo en esta zonas y por eso el aula flotante es una oportunidad de adquirir nuevos conocimientos y también de visibilización.

Por su parte, el ministro de Ambiente, Luis Gilberto Murillo, insistió en la necesidad de ver el medioambiente como pilar en el posconflicto y fijar la mirada en las fronteras y mares, territorios tradicionalmente marginados en el país. Para el jefe de esa cartera, “los recursos que antes se perdían en el conflicto, se utilizarán ahora en preservar nuestro ambiente, en estrategias de educación ambiental y capacitación”, dijo.

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