Marcharon más de mil personas

Arhuacos se movilizan contra minería cerca de la Sierra Nevada de Santa Marta

La comunidad viene marchando para rechazar los casi 300 títulos mineros que, creen, existen en su territorio ancestral. El Gobierno afirma que dentro del parque nacional no hay ningún proyecto y que se reunirá con ellos hoy.

El pueblo arhuaco marchó en Valledupar el jueves 23 de noviembre, pidiendo la suspensión de títulos mineros en su territorio ancestral. / Equipo de comunicaciones - Confederación Indígena Tayrona

En el 2010, días antes de que el presidente Juan Manuel Santos tomara posesión oficialmente en Bogotá, viajó con su familia y una comitiva a la Sierra Nevada de Santa Marta. Allí, de las manos de mamos y autoridades indígenas kogui, wiwas y arhuacas, el presidente recibió “aseguranzas”, hilos de algodón para protegerlo, y cuatro piedras que significaban su compromiso con la naturaleza. Fue un acto simbólico que comprometía al Gobierno con lo que querían las comunidades que habitan ese parque nacional natural.

Sin embargo, siete años más tarde, para los arhuacos la visita de Santos se quedó en eso: un acto simbólico, pues sienten que son varias los eventos que han “vulnerado los derechos fundamentales que amenazan su existencia física y cultural”. Por esta razón, desde el 29 de octubre, entre 1.000 y 2.000 arhuacos se han instalado en la Casa Indígena de Valledupar (Cesar), en una movilización permanente. La última gran marcha la realizaron el jueves pasado, en la que varios indígenas caminaron pacíficamente hasta la plaza Alfonso López alzando carteles en los que se podía leer que no querían minería en su territorio.

Aunque son varias los hechos que han provocado la inconformidad de los arhuacos, la resistencia a la minería es el que más resuena. Según la Confederación Indígena Tayrona, en el territorio ancestral de la Sierra Nevada de Santa Marta hay más de 400 proyectos mineros que cuentan con licencias ambientales otorgadas sin consulta previa. Además, datos del Consejo Territorial de Cabildos de la Sierra de Nevada apuntan a que se trata de 285 títulos vigentes y 132 proyectos en marcha. Su miedo es que estos planes puedan llegar a afectar hasta 322 fuentes hídricas, incluida la Ciénaga Grande de Santa Marta.

Sin embargo, según explicó la Agencia Nacional de Minería, en “el caso particular del Parque Nacional Natural Sierra Nevada de Santa Marta, ya delimitado, no existen títulos mineros”. Ahora, en el área que se está estudiando para ampliar el parque sí hay 41 títulos mineros que equivalen a un 2 % de esta área, el 90 % de ellos pensados para explotar materiales de construcción.

El hecho de que las cifras disten tanto tiene que ver con el grueso de la discusión: qué se considera Sierra Nevada de Santa Marta. Para los arhuacos, esta pregunta se definiría a partir de la “línea negra”: es decir, todo el territorio que se puede ver a lo largo si uno estuviera parado en el pico de la Sierra y que es tan amplio que incluye las ciudades de Riohacha, Santa Marta y Valledupar. Una zona que, por cierto, recibió protección como zona teológica en 1973, ya que se trata, explican los arhuacos, de su territorio ancestral.

Para otros, en cambio, hablar de la Sierra Nevada de Santa Marta consistiría en hablar del parque nacional natural, la reserva forestal y los resguardos indígenas. Zonas donde, según el MinMinas, no hay títulos mineros, ya que es ilegal.

En palabras de Luis Ernesto Gómez, viceministro del Ministerio de Interior, el reto es encontrar una forma de hacer compatible la protección cultural y ambiental de la Sierra con los derechos económicos de quienes la habitan. Para lograrlo, una comisión de alto gobierno, en la que se encuentran el Mininterior, el Minminas, el Minambiente, el Mintransporte y la Agencia de Restitución de Tierras, entre otros, se reunirá hoy con los líderes arhuacos.

Algunos de los temas que se discutirán giran en torno la solicitud de los arhuacos de suspender los títulos mineros, represas o de infraestructura en la Sierra, así como sobre la ampliación y el saneamiento del resguardo indígena. Por su parte, Gómez le explicó a El Espectador que están comprometidos con solucionar este problema antes de que se acabe el gobierno de Santos. Proponer una herramienta que deje clara la delimitación de la Sierra y que sea acordada con los arhuacos, cree, podría ser clave para lograrlo.