Bahía Solano, un paraíso en el Pacífico colombiano con especies por descubrir

Las comunidades locales han encontrado en la protección y promoción del turismo natural una forma de sustento y de desarrollo económico de la zona.

Bahía Solano, donde ballenas, tortugas y aves encuentran un refugio para reproducirse, es un paraíso para el ecoturismo en el Pacífico colombiano, una de las pocas zonas del mundo con selvas vírgenes y especies animales y vegetales por descubrir.

A Bahía Solano, ubicada en el golfo de Tribugá, en el departamento del Chocó, a pocos kilómetros de la frontera con Panamá, se le asocia con las ballenas jorobadas, pero este paisaje natural no solo alberga cada año a los cetáceos que llegan para aparearse y dar a luz sino que también es hogar de una de las mayores variedades de ecosistemas en el mundo.

Precisamente haciendo honor a esa infinita riqueza natural, el aeropuerto de Bahía Solano lleva el nombre del célebre médico y botánico español José Celestino Mutis, director de la Real Expedición Botánica del Nuevo Reino de Granada, que comenzó en 1783 y duró 33 años.

En los últimos años Bahía Solano y sus alrededores se han posicionado como uno de los mejores destinos para el turismo de naturaleza o ecológico.

Anualmente miles de visitantes nacionales y extranjeros pueden disfrutar del avistamiento de ballenas, aves, tortugas, ranas venenosas únicas en el mundo, entre otras especies animales, así como de actividades de buceo, pesca deportiva y senderismo.

Entre julio y noviembre llegan a Bahía Solano las yubartas o gubartelas, como también se les conoce a las ballenas jorobadas, que viajan desde el sur del continente para aparearse y tener a sus crías, toda una maravilla de la naturaleza que hasta hace medio siglo despertaba temores entre los nativos que creían que se trataba de monstruos marinos sobre los que se forjaron muchas leyendas.

Con los años la gente aprendió sobre las jorobadas y hoy la región ha sabido aprovechar el turismo de avistamiento de las yubartas no solo para la economía de la bahía, sino para proteger a esta especie que está en peligro de extinción por la caza indiscriminada.

Otro espectáculo natural en las zonas de Playón de El Valle y la playa El Almejal, cerca del puerto, es la llegada entre agosto y noviembre de un gran grupo de tortugas Golfina para dejar sus huevos.

En esa región existen desde hace más de diez años varios programas destinados a la conservación de esa especie, también en peligro de extinción.

Como en otros destinos en el Pacífico colombiano, las comunidades locales han encontrado en la protección y promoción del turismo natural una forma de sustento y de desarrollo económico de la zona.

La mayoría de los turistas que llega a Bahía Solano son extranjeros, que a diferencia de los nacionales conoce bastante de los ecosistemas de la región y traen como equipaje aparatos sofisticados para poder captar, por ejemplo, el canto de las ballenas y las aves.

Bahía Solano es considerada también una de las mejores regiones para observar aves ya que el Pacífico es el hábitat de una 650 especies y se pueden encontrar pájaros endémicos como la oropéndola del Chocó, la pava del Baudó, la polluela pizarra, el paujil del Chocó, la paloma Alirrufa, la cotinga azul y la guacamaya verde-limón.

Asimismo se pueden observar numerosas especies de ranas venenosas y variedad de murciélagos.

En la región hay bastante vegetación como la palma iraca, que se usa para tejer sombreros, árboles como el abarco, el abrojo, el caimito, el pojoró, la caoba y la palmera milpesos.

Entre los frutos destacan los labios de negra, una flor que parece una boca roja; el borojó, un fruto para preparar bebidas al que se le atribuyen poderes afrodisíacos, y otros como tomate de árbol, piña, mora o plátano.

Gracias a esa oferta natural, el puerto de Bahía Solano fue escenario este mes de la llegada, por primera vez, de un crucero que ofrece a sus 132 pasajeros destinos con gran variedad de flora y fauna, a diferencia de los barcos de su clase que hacen turismo por el Atlántico, enfocados en el turismo de sol y playa.

Entre los extranjeros que más visitan la zona, según la oficina Migración Colombia, están ciudadanos de Estados Unidos, Francia, Alemania, Perú, España, Panamá, Venezuela, Suiza, Italia y Ecuador.

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