Bosques tropicales, esenciales en la reducción de CO

Un nuevo estudio de la NASA asegura que estos ecosistemas, contrario a lo que se pensaba, son los que más capturan dióxido de carbono. El reto ahora está en frenar su deforestación.

Los bosques tropicales atrapan más de la mitad del total de CO2 que absorben todos los bosques del mundo. /123rf

Hace 15 días, los 195 países que estaban reunidos en Lima sorprendieron de nuevo al mundo con los resultados obtenidos luego de dos semanas de intensas reuniones. Aunque nadie esperaba que se firmara algo, todos compartían la misma expectativa: llegar a un borrador de acuerdo que fuera lo suficientemente consistente para reemplazar el Tratado de Kioto.

Ese sabor amargo que dejó el intento número 20 por establecer un pacto, se sigue viendo reflejado en las declaraciones de quienes estuvieron al frente de la convención climática. Ayer, por ejemplo, Manuel Pulgar, ministro de Ambiente de Perú, y Laurent Fabius, ministro de Relaciones Exteriores de Francia, publicaron un comunicado conjunto en el que comprometen todos sus esfuerzos para lograr ese compromiso en 2015 para evitar que “el aumento de la temperatura del planeta sobrepase los dos grados centígrados”. “Hay que llegar a un acuerdo ambicioso”, dijeron.

Ese acuerdo implica, entre muchas otras cosas, disminuir los índices de deforestación y cuidar los bosques, que son los encargados de absorber los altísimos niveles de dióxido de carbono que el hombre está enviado a la atmósfera. Este justamente, es el llamado que acaba de hacer la NASA con la publicación de un estudio que realza la importancia de los bosques tropicales, ecosistemas que en el caso de Colombia se encuentran en regiones como la Amazonia y Chocó.

De acuerdo con este organismo, estos bosques resultan esenciales a la hora reducir el CO2 e incluso pueden absorber mucho más de lo que hasta ahora se había calculado. Actualmente atrapan alrededor de 1.400 millones de toneladas métricas de dióxido de carbono de una absorción total mundial de 2.500 millones. Es decir, que capturan mucho más que los bosques boreales, que son los que están ubicados en países de latitud norte, como Canadá y Siberia, y que son considerados la mayor masa forestal del planeta.

La importancia de estos nuevos datos, según la NASA, es que hasta el momento no se había podido estimar con suficiente precisión esa información. Pero esta vez, por medio de modelos computacionales y atmosféricos e imágenes satelitales, lograron hacer una nueva estimación “mucho más confiable” que da cuenta de la importancia los bosques tropicales. Claro, eso, además de la inmensa biodiversidad que albergan. Solo por poner un ejemplo y de acuerdo con los datos de Parques Nacionales, en el Chocó biogeográfico está el 10% de todas las especies registradas.

“Durante los últimos 25 años, la mayoría de modelos climáticos indicaban que los bosques boreales absorben más carbono que los tropicales”, dice la NASA.

Pero esos hallazgos de poco sirven si los países latinoamericanos no son capaces de reducir los altos índices de deforestación, compromiso que ya adquirieron en la cumbre climática de Lima. Hace dos meses, el científico brasileño Antonio Nobre ya lo advertía: se necesita un “esfuerzo de guerra” para salvar la Amazonia, porque en los últimos 40 años se ha destruido un área equivalente a dos veces la superficie de Alemania (763.000 km² de selva). Es decir, 2.000 árboles por minuto. O sea, lo equivalente a una carretera de dos kilómetros de ancho desde la Tierra hasta la Luna.