Buceo y pesca en San Andrés, restringidos por daño en tubería submarina

El Emisario Submarino se rompió hace unos días. Está ubicado a 400 metros de la línea costera, pero autoridades locales dicen que no hay riesgo para los turistas.

El buceo de una de las actividades principales que buscan los turistas en San Andrés.Foto: Tomada de www.sanandresislas.com.co

En esta temporada de vacaciones, los turistas que viajaron a San Andrés buscando sus aguas cristalinas para bucear tendrán que recurrir a otras actividades. Luego de que el Emisario Submarino -es decir, el sistema de alcantarillado- se rompiera a unos cinco metros de la costa occidental de la isla, de lo cual se tuvo noticia hace tres días, tanto el buceo como la pesca artesanal han sido restrigidos. 

"Esto ha provocado que tomemos la medida de restringir en este momento, en ese sector, entre el antiguo hospital y El Cove, el buceo y la pesca artesanal. Las playas de San Andrés no tienen ningún problema ni ninguna afectación", le dijo a Noticias Caracol Rónald Housni, gobernador del archipiélago.

El Emisario Submarino se trata de un sistema de aguas residuales que se construyó en 2007. Aunque la recomendación era que la tubería se ubicara al menos a un kilómetro de la línea costera, o sea cerca de los bañistas, el tubo quedó a 400 metros de distancia. Aun así, el sistema venía funcionando aparentemente bien. Hasta ahora. 

(Vea: Preocupación en San Andrés por ruptura de tubería que lleva aguas residuales al mar)

"Con la ruptura del tubo de descargas a una distancia tan corta de la línea de costa, se estarían afectando los ecosistemas marinos costeros como los arrecifes coralinos, contaminando las especies de peces que son objeto de pesca y consumo por parte de la población local y turística, y afectando puntos de buceo aledaños, lo cual representa una amenaza para los bañistas y buzos que allí realizan sus inmersiones", señaló el periódico local El Isleño. 

Se espera que en menos de 30 días se solucione esta crisis ambiental, cuyos efectos son todavía debatibles. Se cree, por ejemplo, que los peces que circulen por la zona donde se rompió la tubería podrían terminar vetados para consumo humano, pues podrían llenarse de bacterias. Lo que, a su vez, afectaría la débil economía del archipiélago, donde la pesca es esencial para la subsistencia de buena parte de la población. 

(En contexto: San Andrés será el más afectado por el cambio climático)