Cadáveres de cerdo para producir energía

En un mundo que se mueve inevitablemente hacia las energías renovables hay que echar mano de todo lo que se pueda y eso, en el caso español, incluye cadáveres de cerdos, sangre, pelos y pezuñas.

iStock

Después de casi siete años de investigación, diseño y construcción, finalmente entró en funcionamiento una planta piloto en la localidad de Lorca que permitirá gestionar 36.400 kilos anuales de residuos y subproductos ganaderos.

Esta cantidad corresponde al 0,002% de la masa total estimada que se genera cada año en Lorca, pero los expertos estiman que, en caso de llevarse a un nivel industrial y procesar las 4.600 toneladas de este tipo que genera la ciudad, se podría genera la electricidad que consumen 2.700 viviendas.

En el proyecto Metabioresor se invirtieron 2,6 millones de euros provenientes del programa Life de la Unión Europea. Nació con el propósito de resolver los problemas ambientales y económicos que provoca la eliminación de subproductos y residuos ganaderos y algunos subproductos y residuos urbanos no reciclables. El Metabioresor es una alternativa para zonas económicas que, como esta, enfrentan problemas similares.

De acuerdo con la agencia EFE, cada tonelada de residuos se convierte en 11 kilos de cenizas que pueden ser reutilizadas en industrias cementeras, en el asfaltado de carreteras o como enmendante agrícola. Una ventaja de esta planta frente a otros sistemas de incineración es que reduce entre 77 y 89% las emisiones de carbono y genera energía eléctrica y calorífica.

El director del proyecto, Juan Bautista Lobera, dijo recientemente en una entrevista al periódico La Verdad que “no hemos logrado entender el valor económico y social que tiene el medio ambiente: para unos es una obligación y para otros es una carga”.