Colombia, entre los 500 responsables de la deforestación global

La ONG británica Programa Global del Dosel lanzó la iniciativa Forest 500, en la que identificó a las principales compañías y gobiernos culpables del 70% de la tala de árboles en todo el mundo.

 Luego del fracaso de la cumbre de cambio climático en Lima el pasado diciembre, la necesidad de disminuir los alarmantes índices de deforestación es cada vez más urgente. Por eso, en parte, la ONG británica Programa Global del Dosel acabó de lanzar la iniciativa Forest 500, un programa en el que identificó a los 500 actores responsables de la mayoría de tala de árboles en el mundo. Entre su lista se encuentran multinacionales como Unilever, Johnson & Johnson, Nestlé y Pepsico y entidades bancarias como el Banco Santander o el HSBC, además de 50 países.

Sin embargo, como se lee en su página web, el objetivo de la organización no es señalar los culpables de este mal, que se ha extendido principalmente en las selvas tropicales, sino elaborar una lista de cuáles son los agentes que deberían asumir mayores responsabilidades si se quiere cumplir la meta que se trazó en la Declaración de los Bosques firmada en Nueva York en 2014: reducir a la mitad la pérdida de bosques naturales para 2020 y acabarla por completo en 2030.

Según la ONG, los retos de estas empresas y gobiernos no es menor. Directa o indirectamente, participan en algún eslabón de esa cadena que es la deforestación. O son productores de las principales materias primas que causan este problema o actúan como importadores para desarrollar sus productos.

En suma, este es un mercado que mueve alrededor de US$100.000 millones anuales, de los cuales 4.500 millones corresponden a los ingresos de las 250 compañías mencionadas por Forest 500. De hecho sus materias primas se encuentran en más del 50 % de los productos envasados en los supermercados.
Entre los gobiernos mencionados por la organización, el peor calificado es Shan, un estado de Birmania que apenas tiene uno de cinco puntos. También se rajan Venezuela, Tailandia, Rusia, República de Corea, Pakistán, Egipto, Irán, China y Argentina, todas con dos puntos.

Y aunque no hay ningún país que alcance la máxima puntación (5), a la cabeza están Estados Unidos, Perú, Holanda, Germania, Brasil y Colombia en compañía del departamento de Caquetá. Todos tienen una calificación de cuatro.

Sin embargo, para nuestro caso, el Programa Global del Dosel hace una serie de advertencias que apuntan, principalmente, al cuidado que deberían prestar las autoridades a la selva amazónica. Hace tan solo unos meses el científico brasilero Antonio Nobre había presentado el cálculo de bosque destruido en los últimos 40 años en los países que hacen parte de esta región: un área equivalente a dos veces la superficie de Alemania (763.000 km² de selva). Eso significa que talaron 2.000 árboles por minuto o que destruyeron una carretera de dos kilómetros de ancho desde la Tierra hasta la Luna.

Otro de los puntos que llama la atención Forest 500 es el cuidado que debería haber en relación a la expansión ganadera. De acuerdo a sus cálculos en 2005 había 22 millones de cabezas de ganado y para 2019 el país espera llegar a 56 millones. Esto, junto a la expansión de cultivos de palma de aceite (que es mucho más intensa en Caquetá), constituye uno de los principales motores de deforestación en Colombia.

Estos dos sectores hacen parte del mercado que más perjudica las selvas tropicales. Los otros son los cultivos de soja, el sector maderero y la pasta de papel.

Respecto al escalafón de las empresas, tan solo siete tienen la mejor puntuación, aunque como lo señalan los líderes de la iniciativa, “la mayoría cuenta con políticas de inversión sostenible insuficientemente desarrolladas”. Son: Nestlé, Unilever, Grupo Danone, Agropalma S.A., Reckitt Benckiser Group PLC y Procter & Gamble CO.

Las que están en los últimos lugares, en su mayoría, son compañías chinas, algunas rusas y otras de Insonesia. En total son diez que no alcanzan ni un solo punto.