Colombia frente al cambio climático

Tras la Convención de Cambio Climático, en Colombia se creó el Fondo Verde como nuevo mecanismo financiero para mitigar el impacto del calentamiento global.

Colombia pisó fuerte en la COP 20 de Lima. Al evento asistieron el presidente Santos, la Canciller, y el equipo negociador liderado por el viceministro de Ambiente Pablo Vieira.

Dejusticia tuvo la oportunidad de entrevistar al funcionario, quien habló desde la posición de Colombia en la COP 20 en Lima, hasta las estrategias realizadas en conjunto con otros países, pasando por los proyectos específicos para combatir el cambio climático a nivel doméstico y las expectativas del país en miras a la siguiente COP en Paris.

¿Cuáles son las posiciones que defiende Colombia en esta COP?

Colombia, como país altamente vulnerable al cambio climático, es un país comprometido en avanzar y progresar con el trabajo que se lleva a cabo bajo la Convención Marco de Naciones Unidas para el Cambio Climático (CMNUCC).

El CMNUCC cuenta con la Conferencia de las Partes (COP) que se reúne anualmente para tomar decisiones. La última COP se llevó a cabo en noviembre de 2013 en Varsovia Polonia. En la COP del 2011 se decidió que se crearía la “Plataforma de Durban para la Acción Mejorada” (ADP por sus siglas en inglés), bajo la cual se está negociando un nuevo acuerdo jurídicamente vinculante para las partes del convenio que debe alcanzarse en la COP21 de 2015 en Paris.

Para el Ministerio, el cambio climático es una prioridad tanto a nivel internacional como a nivel doméstico. Los países parte de la CMNUCC se han planteado acordar en la COP21 un nuevo acuerdo que reemplace el protocolo de Kioto y permita alcanzar compromisos concretos en mitigación legalmente vinculantes para todos los países.

Colombia hace parte del grupo de negociación Asociación Independiente de América Latina y el Caribe (AILAC) y también del Diálogo de Cartagena. De AILAC también hacen parte Guatemala, Costa Rica, Panamá, Perú y Chile. Este grupo permite establecer posiciones conjuntas con lo cual la voz del país se fortalece, en particular en las discusiones relacionadas con la Plataforma de Durban, sobre el acuerdo vinculante cuya negociación debe culminar en 2015.

El Diálogo de Cartagena reúne cerca de 40 países tanto desarrollados como en vías de desarrollo, los cuales tienen posiciones progresistas y buscan un acuerdo ambicioso y jurídicamente vinculante. Colombia, desde estos grupos de países busca defender posiciones progresistas encaminadas a la construcción de puentes y consensos entre los diferentes actores de las negociaciones.

En la COP 20 Colombia ha promovido un diálogo entre las posiciones más radicales para acordar un borrador que sirva de base de las negociaciones del próximo año nuevo acuerdo. Para Colombia el acuerdo debe incorporar compromisos concretos y ambiciosos en mitigación pero también en adaptación y medios de implementación para todos los países.

¿Qué medidas de mitigación y adaptación implementa Colombia?

La Estrategia Colombiana de Desarrollo Bajo en Carbono (ECDBC) es un programa de planeación del desarrollo a corto, mediano y largo plazo. Su objetivo principal es desligar el crecimiento de las emisiones de gases efecto invernadero (GEI) del crecimiento económico nacional.

Para lograrlo se ha venido trabajando de la mano con los ministerios sectoriales, en la priorización de medidas de mitigación, compiladas en los Planes de Acción Sectoriales, conocidos como PAS, que maximicen la carbono-eficiencia de la actividad económica del país y que, a su vez, contribuyan al desarrollo social y económico nacional.

El Plan Nacional de Adaptación al Cambio Climático (PNACC) se desarrolla bajo la coordinación del Departamento Nacional de Planeación y el apoyo del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, la Unidad Nacional para la Gestión de Riesgo de Desastres y el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales.

Su objetivo general es reducir el riesgo y los impactos socio-económicos y ecosistémicos asociados a la variabilidad y al cambio climático en Colombia.

Asimismo, se han venido formulando Planes Territoriales y Sectoriales de Adaptación al Cambio Climático. El apoyo a autoridades municipales en la región ha permitido la implementación de acciones específicas en adaptación al cambio climático en todo el país cubriendo aproximadamente el 49% de la población de Colombia.

¿Cómo se van a financiar las acciones de adaptación y mitigación?

El financiamiento climático es responsabilidad de todos, y por esto el Comité de Gestión financiera del SISCLIMA está integrado por el Departamento Nacional de Planeación, el ministerio de Hacienda, el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, el Ministerio de Comercio, el Ministerio de Relaciones exteriores, el fondo de Adaptación, la agencia Presidencial para la cooperación Internacional y el Instituto de hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales. Del sector financiero está Findeter, Finagro, Bancoldex y Asobancaria.

Tomando como modelo experiencias exitosas de otros países el presidente de la República anunció la decisión de crear un Fondo Nacional de Cambio Climático. En esta misma línea el comité de Gestión Financiera adelanta una consultoría, con apoyo del Banco Interamericano de Desarrollo, para diseñar la estructura y funcionamiento de dicho fondo.

Adicionalmente, se ha creado el Fondo Verde Climático como el nuevo mecanismo financiero de la Convención para el Cambio Climático para canalizar toda la financiación internacional que necesitan las acciones de cambio climático.

En este contexto, el Comité ha emprendido un proceso de alistamiento para preparar al país para el acceso efectivo a dichos recursos y sobretodo potenciarlos a través de procesos de apalancamiento de recursos domésticos tanto públicos como privados. Este trabajo se adelanta con apoyo del Ministerio de Ambiente de Alemania y a través del PNUMA, PNUD y WRI.

Finalmente, el comité también ha emprendido una consultoría, con apoyo de CDKN, para generar una Estrategia Nacional de Financiamiento Climático para analizar las necesidades de financiación, las fuentes de recursos disponibles y los mecanismos institucionales para garantizar la efectiva financiación de dichas estrategias. Dicha estrategia permitirá avanzar en las acciones de adaptación y mitigación que necesita el país que ya están planteadas en las tres estrategias nacionales: PNACC, ECDBC y ENREDD+.

¿Cuál es su opinión sobre el Fondo Verde?

Es una excelente plataforma para movilizar recursos para el financiamiento climático que contribuyan no sólo a lograr el cambio de paradigma de una economía baja en carbono y con resistencia al clima, sino también como catalizador para generar procesos de desarrollo endógeno en las regiones del país que contribuyan al logro de los objetivos establecidos en los ejes estratégicos del Plan Nacional de Desarrollo 2014-2018 paz, equidad y educación.

¿Qué hace falta para armonizar la política doméstica con la política internacional en materia ambiental?

La comunidad internacional espera que Colombia asuma compromisos ambiciosos, al mismo nivel de sus socios regionales como México, Chile y Perú. Estos compromisos serán un eje clave de la agenda internacional de Colombia en los próximos años.

Colombia ha iniciado un proceso interministerial coordinado por Cancillería bajo el Comité de Asuntos Internacionales del Sistema Nacional de Cambio Climático para definir sus Contribuciones Nacionalmente Determinadas en tres temas claves: mitigación, adaptación y medios de implementación (financiamiento, transferencia de tecnología y construcción de capacidades).

Acorde con su posición histórica en las negociaciones bajo la CMNUCC, los compromisos de Colombia deben ser ambiciosos, y reflejar las acciones que se requieren para enfrentar el fenómeno lo cual no representa el camino más fácil. Sin embargo, esto no quiere decir que Colombia propondrá metas que limiten sus opciones de desarrollo, sino que utilizará esta coyuntura para identificar metas que apoyen un desarrollo más sostenible.

¿Cuáles son los objetivos de Colombia con miras a la COP 21 en Paris?

El principal objetivo es acordar un nuevo instrumento jurídicamente vinculante para todos los países con compromisos ambiciosos en mitigación, adaptación y medios de implementación.

Actualmente se discute el alcance, período de tiempo, naturaleza legal, diferenciación, tipo de régimen y nivel de ambición del nuevo instrumento que se firmaría en Paris 2015 y entraría en vigor a partir del primero de enero de 2020.

Parte esencial del acuerdo son las Contribuciones Indicativas Nacionalmente Determinadas (INDCs, por sus siglas en inglés). Las INDCs hacen referencia a los compromisos que cada país voluntariamente asumirá en las próximas décadas con el fin de aportar a los esfuerzos globales de evitar un aumento de la temperatura media del planeta por encima de los 2°C.

Estas contribuciones pueden ser no sólo de mitigación, sino también de adaptación y medios de implementación (financiamiento, transferencia de tecnologías y fortalecimiento de capacidades).

Esta es una de las decisiones que se esperamos definir en Lima. Si bien algunos países consideran que los esfuerzos deben concentrarse en reducir las emisiones de los Gases Efecto Invernadero, otros países como Colombia consideran debe haber un balance entre las acciones de mitigación y adaptación, pues los países altamente vulnerables al cambio climático ya están percibiendo sus dramáticos efectos y necesitan prepararse para los mismos.