¿Cómo el sector privado y la naturaleza pueden impulsar una recuperación verde?

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Más de la mitad del Producto Interno Bruto del mundo depende de la naturaleza y está en riesgo por la pérdida de biodiversidad sin precedentes. Sin embargo, opciones como las soluciones basadas en la naturaleza pueden aportar a una recuperación económica verde, justa y resiliente hacia la que los países deben encaminarse a raíz de esta pandemia. En el Encuentro BIBO varios expertos contaron por qué.

La pandemia por el coronavirus fue el escenario idóneo para que los líderes mundiales se vieran obligados a poner los temas ambientales entre las prioridades de la toma de decisiones. Este virus, que logró desacelerar las principales actividades humanas, mostró la triple crisis por la que atraviesa el mundo: la de la biodiversidad, que ha evidenciado cómo la naturaleza disminuye a un ritmo sin precedentes; la del clima, que se acerca a un punto de no retorno; y la de salud, que se refleja en la vulnerabilidad de nuestra especie ante patógenos nuevos que pueden emerger si no se mejoran las prácticas ambientales. ¿Qué se ha hecho para revertir este escenario? (Puede leer: Soluciones basadas en la naturaleza, una respuesta ante la crisis económica que dejó la pandemia)

El Encuentro Bibo, realizado el pasado 18 de noviembre, fue el escenario idóneo para plantear alternativas de cómo el sector privado y las soluciones basadas en la naturaleza pueden ser una oportunidad para una recuperación verde, justa y resiliente de la economía y del planeta. Soluciones que fueron tratadas durante todo este año por WWF y El Espectador. Durante el conversatorio, expertos analizaron los avances y retos de diferentes acuerdos que han pactado los gobiernos mundiales para revertir la pérdida de biodiversidad, el rol que desempeñan las empresas y cómo las soluciones basadas en la naturaleza pueden ser un aliado para una recuperación económica sostenible tras la pandemia.

Mary Lou Higgins, directora de WWF para Colombia, señaló que “por actividades humanas no sostenibles se ha provocado una disminución global de 68% de la biodiversidad de 21.000 poblaciones de vertebrados monitoreadas en los últimos 50 años. Además, el 75% de la superficie terrestre sin hielo está alterada”. Para disminuir esa pérdida, el pasado 28 de septiembre 77 jefes de Estado, incluyendo a Colombia, firmaron un compromiso con 10 acciones puntuales para responder a esta emergencia planetaria. Le llamaron el Pacto de Líderes por la Naturaleza.

Entre las acciones que definieron está resolver los desafíos de la pérdida de biodiversidad y cambio climático; incorporar el enfoque de una sola salud; una transición hacia una producción y consumo sostenible; y fortalecer la financiación para las soluciones basadas en la naturaleza. Jorge Murillo Ferrer, segundo secretario del Ministerio de Relaciones Exteriores, cuenta que Colombia, al ser el país más biodiverso por kilómetro cuadrado, ha desempeñado un rol de liderazgo histórico a nivel internacional en materia ambiental. “Por citar un ejemplo, podemos hablar del rol participativo y determinante en la construcción en los ODS”, añade.

El país además de ser líder, tiene la presidencia del Grupo de Países Megadiversos y Afines para el periodo 2021-2022. Este grupo alberga a 17 países en desarrollo que concentran más del 70% de la biodiversidad del planeta, y será anfitrión de la próxima Pre-COP de biodiversidad que tendrá lugar en Cali el próximo año. De acuerdo con el Foro Económico Mundial (FEM) la pérdida de biodiversidad es uno de los cinco mayores riesgos en términos de probabilidad e impacto para los próximos diez años. Alrededor de 44.000 millones de dólares de generación de valor económico, es decir, más de la mitad del Producto Interno Total del mundo, está potencialmente en riesgo como resultado de la dependencia de los negocios en la naturaleza y la pérdida de biodiversidad. (Lea: Soluciones basadas en la naturaleza, una forma para ayudar al mundo)

“La naturaleza no es solo víctima de los procesos de degradación en el territorio, sino que puede ser un actor protagónico del desarrollo. Hay que evaluar cuáles pueden ser los roles determinantes que tiene frente a los problemas que vemos todos los días”, aseguró Wilson Ramírez, coordinador de Gestión Territorial de la Subdirección de Investigaciones del Instituto Alexander Von Humboldt.

Para tener al medio ambiente como un aliado estratégico en esa recuperación una de las apuestas está enfocada en las Soluciones Basadas en la Naturaleza (SbN). Según la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), son acciones que abordan desafíos sociales claves a través de la protección, restauración y gestión sostenible de los ecosistemas. Estas herramientas ofrecen la oportunidad de crear empleos que le apunten a una economía verde. De acuerdo con WWF cerca de 1.200 millones de empleos en sectores como la agricultura, la pesca y el turismo dependen de la gestión eficaz y la sostenibilidad de ecosistemas saludables.

En su intervención durante el Encuentro, Santiago Aparicio, director de Ambiente y Desarrollo Sostenible del DNP, explicó que las SbN “son un eje estratégico para potenciar el desarrollo sostenible y reducir la vulnerabilidad que tienen la economía y el sistema de la sociedad ante los riesgos que representa la ruptura del equilibrio ambiental. Además, tienen grandes claves para disminuir los riesgos climáticos”. “Pese a que Colombia es un país megadiverso, aún hay una concepción limitada de los espacios públicos. ¿Las personas que viven en las ciudades saben cuál es el ecosistema que lo rodea? Muy poca. Si no lo sabemos, no vamos a tener una motivación para proteger nuestro entorno”, añadió Nicolás Galarza, viceministro de Ordenamiento Ambiental del Territorio, al comienzo del evento. (Le podría interesar: La naturaleza, un aliado ante la crisis económica que dejó el COVID-19)

Entonces, ¿qué rol juegan las empresas como actores clave para frenar la pérdida de naturaleza?

Las empresas, a través de iniciativas como Business for Nature, tienen un rol fundamental de colaboración con la sociedad civil para desarrollar acciones que enfrenten los desafíos globales, modificando la forma como producimos y consumimos para lograr una resiliencia, carbono neutral, naturaleza positiva y detener la pérdida de biodiversidad para 2030. En el evento, participaron los directores de sostenibilidad de las empresas Nutresa, Alquería, el Grupo Éxito e Isagen, quienes visibilizaron el rol evidente que las contribuciones de la naturaleza juegan en los sectores económicos y el sector privado, y el potencial que tienen las soluciones basadas en la naturaleza.

María Solange Sánchez, gerente de sostenibilidad de Nutresa, afirmó que el primer paso para avanzar hacia un futuro más resiliente es la cuantificación: “cuando sabemos cuánto se incrementan los costos si hacemos tal cosa, cuánto cuesta emitir una tonelada de co2, pasamos a hablar de manera aterrizada y podemos reaccionar de manera efectiva” expresó Solange. Claudia Álvarez, directora ambiental de ISAGEN añadió la importancia de que las empresas busquen un entorno sostenible, dado que de otra forma no será posible contribuir a la sostenibilidad de los territorios.

Por otro lado, el fortalecimiento de las alianzas fue un punto destacado por los panelistas. Adriana Velásquez, gerente de sostenibilidad de Alquería, identificó que avanzar en estos objetivos requiere de ver cómo los temas económicos van a la par de los temas sociales y ambientales, por lo que las alianzas son un mecanismo fundamental en este contexto. “El tema de las alianzas en el ODS 17, que nos invita a entender que juntos podemos lograr una transformación no solamente del tema ambiental sino también del tema social”. Así mismo, Velásquez señaló que a través de sus programas buscan transformar la vida de familias ganaderas mejorando su productividad y enseñándoles a reforestar sus fincas a través de la ganadería sostenible.

Adicionalmente, Pablo Montoya, jefe del Departamento de Sostenibilidad del Grupo Éxito, resaltó la necesidad de que el sector privado les dé una mirada a las prácticas productivas para reconciliar la naturaleza: “sabemos que las cadenas de abastecimiento tienen un impacto, pero también sabemos que tienen una oportunidad; cuando hablamos de cambio climático sabemos que hay riesgo, pero también oportunidad”, dijo. (Lea también: Restaurar la naturaleza: el secreto contra el cambio climático)

El evento finalizó con las reflexiones de Ximena Barrera, Directora de Relaciones de Gobierno y Asuntos Internacionales de WWF Colombia, quien señaló la necesidad de lograr una transformación de los sectores que permitan que la economía y el planeta se recuperen con el fin de generar resultados económicos y sociales que apunten al bienestar humano. Barrera además resaltó cómo las Soluciones Basadas en la Naturaleza pueden ayudarnos a enfrentar la crisis de la naturaleza, clima y economía, así como la necesidad de fortalecer la colaboración público-privada y los flujos de financiamiento no tradicionales para revertir la pérdida de naturaleza y conseguir un mundo con cero emisiones netas para 2050.

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