Exaltación de héroes colombianos que defienden bosques y cuencas hidrográficas

“Compromisos y decisiones valientes por el medio ambiente”

Palabras del empresario Alejandro Santo Domingo durante la ceremonia de entrega del Premio a la Protección del Medio Ambiente, otorgado por Caracol Televisión y que llegó a la quinta edición.

El Grupo EPM recibió, de manos de Alejandro Santo Domingo, el premio por su programa “Gestión del recurso hídrico y la biodiversidad”.Cristian Garavito - El Espectador

Cada minuto, la selva del Amazonas, el pulmón del mundo, pierde una porción de terreno equivalente a una cancha de fútbol.

Cada año se seca un río en el mundo y ya en Colombia perdimos uno en el departamento del Cauca, el río Sambingo.

El cuarto lago más grande del planeta, el mar de Aral en Asia, desapareció casi por completo.

Más de 20 especies de animales desaparecieron de la faz de la Tierra en los últimos 20 años y en 2017 podrían desaparecer cinco más.

La Agencia Internacional de Energía calcula que la poca reducción de emisiones y eficiencia energética, la temperatura de la Tierra subirá 4 grados centígrados y no se sabe si podemos adaptarnos a ese mundo más caliente.

La actividad humana en el planeta ha sido devastadora. Y lo que era parte de nuestro bienestar, ahora amenaza nuestra supervivencia.

Ríos contaminados, bosques enteros arrasados, especies animales desaparecidas sin remedio y aire cada vez más difícil de respirar, son algunas de las consecuencias del frenesí de desarrollo que hemos tenido.

El problema, señores, es que si no actuamos de manera decidida y ambiciosa en favor de nuestro planeta, será imposible ganar la carrera contra el tiempo en la que estamos. Y ya imaginarán lo que ocurrirá cuando perdamos.

Fíjense en esto: una encuesta en Estados Unidos encontró que más del 90 % de las empresas del índice Standard & Poor’s 100 advierte que el cambio climático es uno de los mayores riesgos para su sostenibilidad financiera.

Es sencillo: necesitamos acciones urgentes, que son el camino correcto, que traerán beneficios económicos y asegurarán la supervivencia de los negocios y, de paso, de la humanidad.

Hay caminos en el horizonte para lograrlo: las oportunidades que se han abierto en nuestro país con la firma del acuerdo de paz son enormes para ese desarrollo sostenible y el cuidado de nuestra riquísima biodiversidad.

Por eso, cada paso que se dé en dirección del cuidado y la preservación, cada iniciativa de desarrollo sostenible, cada integración del beneficio ambiental en la cadena de producción y cada política pública que proteja al planeta debe ser aplaudida y valorada.

En ese sentido se debe subrayar el trabajo del Ministerio de Ambiente y las agencias encargadas del tema, en cabeza de la Presidencia de la República, para crear conciencia y compromisos serios para la protección y recuperación de nuestra riqueza natural.

Son esos compromisos y decisiones valientes y ambiciosas los que debemos tomar en esta carrera contra el tiempo. Por eso vale la pena recordar una muy importante de hace casi cuatro años: convertir a Chiribiquete, en el Amazonas, en uno de los parques naturales más grades del mundo.

Ese Amazonas, que pierde una cancha de fútbol de selva cada minuto, tiene hoy en Colombia un área protegida de casi 3 millones de hectáreas. Un territorio parecido al tamaño total de Bélgica.

Y al hablar de Chiribiquete, es imposible dejar de pensar en Martin Von Hildebrand. A él se debe ese esfuerzo para conservar la Amazonia y dejarla en manos de sus dueños originales, los indígenas. Para ellos hizo primero resguardos y luego logró cosas tan importantes como la creación de zonas naturales protegidas. Gracias por estar acá, Martín.

De eso se tratan estos Premios Ambientales que estamos entregando hoy. De reconocer y agradecer esos esfuerzos. Créanme, cada uno de ustedes, nominados y premiados, es un héroe activo en esta transformación urgente. En este empeño por salvar al planeta y despertar conciencia.

Desde el fondo de mi corazón y del corazón de todos los que hacemos parte de este equipo, reciban nuestra gratitud enorme por cada cosa que hacen. Al cuidar el planeta, nos cuidan a todos. Por favor, no dejen de trabajar: de personas como ustedes depende nuestro futuro y depende, por supuesto, que cada vez sean más las manos dedicadas a proteger y no a destruir.

*El Espectador es propiedad de la familia Santo Domingo.