La consulta popular que podría frenar el proyecto minero La Colosa

Con ocho votos a favor y tres en contra, el Concejo del municipio de Cajamarca, en Tolima, dio vía libra para que los ciudadanos decidan si quieren o no hacer minería en su territorio.

Imagen de la marcha que convocó hace unos meses Ibagué para mostrar su descontento con la minería.

Hoy, desde las 4 pm y hasta las 7 de la noche, cerca de tres mil habitantes de Cajamarca, un municipio a pocas horas de Ibagué, salieron a movilizarse después de haber recibido una noticia que venían esperando desde hace más de un año: a eso de las 3:30 de la tarde el Concejo dio vía libre para la realización de una consulta popular que les permitirá decidir a los ciudadanos si quieren o no minería en su territorio. Es una medida que podría frenar uno de los proyectos más ambiciosos de explotación de oro en Colombia. ¿Su nombre? La Colosa, de la multinacional AngloGold Ashanti. (Lea también La pelea nacional por la minería que desató Ibagué)

Con un total de ocho votos a favor y tres en contra, el Concejo autorizó el proceso que había impulsado desde enero de este año un comité conformado por siete personas. La idea es que los habitantes de este municipio respondan a sí o no, a la siguiente pregunta: “¿Está usted de acuerdo, sí o no, con que en el municipio de Cajamarca se ejecuten actividades que impliquen contaminación del suelo, pérdida o contaminación de las aguas y afectación de la vocación agropecuaria con motivo de proyectos de naturaleza minera?”. (Lea también Ibagué, la primera capital de departamento que haría una consulta popular minera)

Sin embargo, antes de que eso suceda, la propuesta debe ser evaluada por el Tribunal Administrativo del Tolima, que analizará si el interrogante es o no constitucional. Ese organismo fue el mismo que hace unas semanas dio vía libre a Ibagué para que lleve a cabo una consulta popular que en principio se iba a realizar el próximo 2 de octubre, pero tuvo que se aplazada porque ese día tendrá lugar el plebiscito para que Colombia apruebe los acuerdos pactados en La Habana. Hasta el momento, la fecha sigue siendo incierta.

Y que sea esa misma corte la que analizará el futuro de Cajamarca es para Róbinson Mejía un motivo de optimosmo. Él es uno de los siete integrantes del comité que impulsó desde principios de 2016 esta consulta popular, luego de que el Concejo anterior negara en 2015 la convocada por el acalde. Entonces, la Procuraduría, junto a los ministerios de Minas y del Interior, advirtió a varios concejales sobre la posibilidad de abrirles una investigación en caso de que avalaran ese proceso.

“Después de eso, lo que hicimos esta vez fue que primero le solicitamos a la Registraduría inscribir el equipo promotor para recolectar las firmas. En febrero radicamos la solicitud y en marzo nos entregaron el formato, donde nos indicaban que debíamos recolectar 1.680 firmas en un plazo de seis meses. En 15 días recolectamos 4.814”, cuenta Róbinson desde Cajamarca.

De ese número el Consejo Nacional Electoral validó 3.364 firmas el 23 de mayo. Ese mismo día llegó al Concejo de manera formal la propuesta que finalmente fue votada en agosto. Quienes estuvieron a favor de que se realizara la consulta fueron Camilo Padilla, Steven Báez y Gustavo Roa, del Polo Democrático; Arlex Ninco, Alexandra Vivas y Alejandro Villalba, del Partido Liberal; Moisés Delgado, del MAIS; y Doris Cortés, de Cambio Radical. En contra estuvo la bancada del Partido de la U (Javier Botello y Gustavo Suazo) y Amanda Sánchez, representante del movimiento Aico (Autoridades Indígenas de Colombia).

Y aunque Róbinson espera que el Tribunal Administrativo del Tolima emita un concepto no superior a 25 días, es posible que tarde algunos meses. Al menos, eso demostró la experiencia de Ibagué. De darle luz verde, Cajamarca requerirá que 5.500 personas vayan a las urnas si quiere impedir la minería en su territorio. Pese a que no lo dice de manera directa, el fin último es detener a La Colosa, donde se planea extraer unas 29 millones de onzas de oro para 2020.

Pero a los ojos de AngloGold Ashanti, la pregunta "no aplica a la minería formal y legal como la nuestra, que cumple con todas sus obligaciones, que genera empleo de calidad, que es auditada por la misma comunidad, las autoridades locales, regionales y nacionales; y que promueve espacios de participación con las comunidades para la construcción conjunta de planes".

Así se lo hizo saber a El Espectador a través de un comunicado en el que deja claro que la compañía es respetuosa de las deciciones en contra de la minería. Además, reitera, "promovemos el diálogo y el debate con argumentos técnicos y datos acordes con la realidad, no sobre supuestos o temores infundados que puedan confundir a la población y llevarla a tomar decisiones en contra del avance y desarrollo de su municipio. Invitamos al debate sobre minería con altura, transparencia y respeto por las comunidades. En Cajamarca, hemos trabajado de la mano de sus pobladores, proporcionando empleo de calidad, beneficios para la región y proyectos para el fortalecimiento de las vocaciones existentes. Seguiremos trabajando por una minería bien hecha que represente progreso para la población, y alianzas para la construcción conjunta de un mejor futuro para Cajamarca y sus habitantes"

Ese mismo proyecto fue el que motivó la consulta popular del municipio tolimense de Piedras en 2013. Es el mismo, aunque la consulta popular no lo muestre de manera directa, por el que los ibaguereños esperan ir a votar cuando les definan una nueva fecha.

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