Demandan a Greenpeace por incitar al 'terrorismo ecológico'

Energy Transfer es la segunda compañía en el último año en atacar a Greenpeace y a sus aliados en corte por involucrarse en lo que dicen es una artimaña de extorsión que va mucho más allá de la defensa ambiental común.

AFP

Energy Transfer Partners LP acusó a Greenpeace Internacional, Earth First! y otros grupos de incitar a actos terroristas y vandalismo para generar publicidad y recaudar dinero para sus causas, al tiempo que obstaculizan la capacidad del dueño mayoritario de la tubería Dakota Access de recaudar fondos para proyectos.

Energy Transfer es la segunda compañía en el último año en atacar a Greenpeace y a sus aliados en corte por involucrarse en lo que dicen es una artimaña de extorsión que va mucho más allá de la defensa ambiental común. Resolute Forest Products Inc. lanzó acusaciones similares sobre la campaña de Greenpeace contra la tala en una demanda en mayo de 2016, la misma que sigue pendiente en San Francisco. Ambas empresas están representadas por Kasowitz Benson Torres LLP, un bufete de abogados con sede en Nueva York cuyo socio gerente, Marc Kasowitz, es abogado del presidente Donald Trump.

Greenpeace dijo que la demanda no detendrá su misión de "proteger el medio ambiente y levantarse en solidaridad con comunidades vulnerables alrededor del mundo".

La construcción del oleoducto Dakota Access, que se extiende desde el oeste de Dakota del Norte hasta el sur de Illinois, provocó meses de protestas el año pasado, con enfrentamientos entre ambientalistas y policías atrayendo la atención internacional. La tubería inició operaciones el 1 de junio.

Energy Transfer señala en su demanda que Greenpeace encabezó una organización ecologista corrupta, una empresa que "cínicamente plantó terroristas radicales y violentos en el terreno entre los manifestantes, financió directamente sus operaciones e instó públicamente a sus partidarios a hacer lo mismo".

La publicidad negativa generada por las manifestaciones hizo que Energy Transfer perdiera "cientos de millones de dólares", y socavó su capacidad de recaudar dinero de los mercados de capitales, según la demanda, presentada el martes en Dakota del Norte. Energy Transfer está buscando daños monetarios no especificados, que se triplicarán bajo las leyes estadounidenses de extorsión, una prohibición legal para que los grupos no puedan protestar más y una orden para que los grupos devuelvan dinero a los donantes.

"Bajo el ’Modelo Greenpeace’, recaudar dinero y el perfil de la red es el objetivo principal, no salvar el medio ambiente", dijo Energy Transfer, agregando que las campañas de los ambientalistas se basan en pruebas fabricadas y testimonios para engañar al público, dijo Energy Transfer.

Greenpeace dijo que aún no ha recibido la demanda 

"Comentaremos de manera más detallada en el momento apropiado, pero tengan por seguro que nos defenderemos contra ataques legales a nuestra existencia", dijo Travis Nichols, vocero de Greenpeace.

Entre los otros grupos demandados por Energy Transfer se encuentra BankTrack, un grupo holandés sin ánimo de lucro que recauda dinero para organizaciones no gubernamentales.

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