Desastre ambiental en Nueva Zelanda por derrame de crudo

El carguero Rena que transportaba combustible ha derramado más de 300 toneladas de las 1.700 con las que fue cargado.

El capitán del carguero Rena, que ha causado un importante vertido de combustible tras naufragar en Nueva Zelanda el día 5, ha sido detenido y acusado este miércoles de causar peligro innecesario.

El imputado, de nacionalidad filipina, salió bajo libertad condicional y tendrá que volver a presentarse ante el juez el próximo día 19, por unos cargos que contemplan una pena máxima de doce meses en prisión y una multa de 10.000 dólares neozelandeses (7.820 dólares), informó la Autoridad Marítima de Nueva Zelanda en un comunicado.

Horas después, el marino responsable de vigilar la navegación del buque era detenido y comparecerá en los juzgados mañana para escuchar los cargos.

El Rena ha vertido más de 300 de las 1.700 toneladas de combustible que transportaba desde que naufragó en el arrecife de Astrolabe, a unos 12 kilómetros de la ciudad portuaria de Tauranga, en la Isla Norte, según los nuevos cálculos, que son diez veces más altos que los previos.

Además, 70 de los 1.368 contenedores que transportaba el buque de bandera liberiana y propiedad de la compañía griega Costamare se han soltado y caído al mar, aunque siguen a bordo los 11 que almacenan sustancias peligrosas, entre ellas ferrosilicio.

La Autoridad Marítima también informó hoy de que el Rena ha sufrido daños estructurales y se han abierto rajaduras en el caso por el oleaje y las malas condiciones meteorológicas.

Los expertos temen que en esas condiciones la nave, sumergida por la mitad, se parta en dos.

El primer ministro neozelandés, John Key, reconoció hoy la amenaza medioambiental si se parte el casco y aseguró que afrontan los problemas a medida que van surgiendo, según la cadena televisiva TVONE.

Un equipo se encuentra en las playas de Tauranga para limpiar el combustible vertido por el Rena que ha matado a unas 200 aves salvajes.

Las autoridades neozelandesas señalaron que cantidades importantes de combustible han contaminado las costas y calcularon que habrá unas 10.000 toneladas de desperdicio arenoso.

Responsables de China y Australia habían detectado en julio casi una veintena de problemas en el Rena que debían ser solucionados con urgencia, según la investigación.