El clima extremo solo podría ser culpa de los humanos

Así lo indicó el último boletín de la Sociedad Meteorológica de Estados Unidos. En él, los expertos concluyeron que algunos eventos extremos de 2016 no hubiesen ocurrido nunca de manera natural.

Soldados de la Guardia Nacional de Texas mientras rescatan a una familia de una zona inundada por el huracán Harvey. Lt. Zachary West (EFE)

Es la sexta vez que los expertos de la Sociedad Meteorológica NWS (por sus siglas en ingles) se sientan a revisar los eventos extremos de un año. Para esta ocasión, enfocados en 2016, el equipo estudió si esos hechos fueron alentados por el cambio climático y el resultado los tomó por sorpresa. Además de que algunas de esas nevadas, olas de calor y precipitaciones fueron un hito en la historia ambiental del planeta, varias de ellas no hubieran ocurrido nunca de manera natural. (Lea: Cambio climático triplicó la probabilidad de que el huracán Harvey sucediera) 

La influencia de la humanidad, al calentar la temperatura mundial, empujó a que varios eventos se hicieran más extremos. Para ejemplificarlo, los expertos estadounidenses mencionaron tres casos. Las olas de calor que azotaron a Tailandia en abril de ese año, los puntos calientes marinos en el Golfo de Alaska y la masa de agua caliente que se formó en un área del Mar de Bering, bautizada como “La Mancha”.

Ninguno de ellos puede explicarse sin el calentamiento climático antropogénico. Es decir, el uso que el hombre le ha dado a la tierra y la cantidad de combustibles fósiles que ha quemado desde la Revolución Industrial. Ambas son una excepcional fábrica de emisión de gases efecto invernadero.

Una prueba de ello es que “desde 1880 la temperatura media de la superficie terrestre ha subido cerca de 1,4 grados Fahrenheit (0,8 grados Celsius)”, aseguró recientemente la NASA. 

Es indudable que “estos son nuevos extremos climáticos posibles gracias a un nuevo clima". Eran imposibles en el viejo clima ", sostuvo Jeff Rosenfeld, el editor en jefe del informe. El fenómeno de El Niño es el vivo ejemplo de ello. El cambio climático, según los expertos, intensificó las olas de calor y lo fortaleció tanto que las tierras del sur de África se secaron y no dieron alimentos suficientes. Tuvo que asistirlos la comunidad internacional.

Por supuesto, hubo otros eventos que los científicos de la NWS consideraron más independientes. En los que el cambio climático no fue una condición para que sucedieran. Por ahora, el balance de este año está en vilo. Pasará un tiempo para que los científicos puedan hacer afirmaciones sobre los eventos extremos de 2017. “Porque hacer análisis de estas conexiones requiere mucho análisis detallado, tratando de separar los factores naturales de la influencia humana", le explicó Donald Wuebbles, profesor de ciencia atmosférica en la Universidad de Illinois a la revista Scientific American.