El desperdicio atómico de Chernóbil puede renacer con energía solar

Si el proyecto de Ucrania despega, podría convertirse en la iniciativa más grande y ambiciosa que aprovecha la capacidad de 4 gigavatios o el legado de la central nuclear, que ya se encuentran en el lugar.

La pequeña ciudad de Pripyat, a pocos kilómetros de la central nuclear de Chernóbil y fue construida en la década de 1970 para albergar a los trabajadores de la planta y sus familias. / EFE

Treinta años después de la lluvia atómica de en Chernóbil que dejó un área del tamaño de Luxemburgo inhabitable durante siglos, Ucrania está buscando inversores para desarrollar la energía solar cerca de los reactores soviéticos.

La luz solar es una de las únicas cosas que pueden ser cosechadas en la zona de exclusión de Chernobil, donde la radiación de larga duración hace que la agricultura y la silvicultura sean muy riesgosas. Salvo por los guardias y los trabajadores que mantienen los bloqueos de carreteras y barreras, la zona de alrededor de 100 kilómetros al norte de Kiev carece de actividades productivas.

“El sitio de Chernóbil tiene muy buen potencial de la energía renovable” aseguró el ministro de Medio Ambiente de Ucrania Ostap Semerak, en una entrevista en Londres. “Ya tenemos las líneas de transmisión de alta tensión que se utilizaron anteriormente para las centrales nucleares, la tierra es muy barata y tenemos muchas personas capacitadas para trabajar en plantas de energía”, remató el jefe de esa cartera.

El paso a la energía solar en Chernóbil también puede ayudar a Ucrania a moverse más hacia los lineamientos de la Unión Europea y de influir para mejorar las zonas de conflicto en la frontera rusa. “Tenemos prioridades europeas normales, lo que significa mejorar los estándares con el medio ambiente y las ambiciones de energía limpia”, dijo Semerak.

El proyecto ha recibido el interés de dos empresas de inversión estadounidenses y cuatro compañías de energía de Canadá, según aseguró el ministro Semerak. Los desarrolladores en Ucrania van a instalar 4 megavatios de paneles en el sitio a fin de año. El Banco Europeo de Reconstrucción y Desarrollo también está considerando la financiación, aunque las conversaciones están en las primeras etapas.

Como afirmó Sevki Acuner, el director del BERD para Ucrania, “podemos considerar este tipo de proyectos, como todos los demás proyectos renovables siempre que haya propuestas de inversión creíbles y viables y todas las demás cuestiones ambientales”. 

Si el proyecto despega, puede convertirse en la iniciativa más grande y ambiciosa que aprovecha la capacidad de 4 gigavatios o el legado de la central nuclear, que ya se encuentran en el lugar, para transformar energía.

 

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