¿El exceso de sexo mata a algunas especies de marsupiales?

El gobierno de Australia agregó a dos especies de ratones marsupiales dentones— el negro de cola negra y el de cabeza plateada- a su lista de especies en peligro de extinción. Asegura que el sexo los está matando.

¿El exceso de sexo mata a algunas especies de marsupiales?
Los machos solo viven alrededor de un año y las hembras hasta tres años. Dr Andrew Baker

En Australia dos especies de marsupiales, el negro de cola negra y el de cabeza plateada, llamaron la atención del público. El gobierno los agregó en la lista de animales en vía de extinción. Lo curioso es que la causa de la disminución de ejemplares es el sexo. 

Estos mamíferos tienen sesiones maratónicas de apareamiento que pueden durar hasta 14 horas. Los investigadores de la Universidad de la Tecnología de Queensland, explican que estos animales son frenéticos y que tratan de pasar de una pareja a otra. Por eso, el coito puede durar horas y les resulta agotador. 

Durante el sexo, los machos de esta especie producen altos niveles de testosterona, lo que impide que la hormona del estrés (cortisol) se reduzca. Esto podría generar que el cortisol alcance niveles tóxicos, causando un mal funcionamiento del sistema inmune y ocasionándole al mamífero una hemorragia interna que desencadena en la muerte. 

Andrew Baker, investigador de la Universidad de Queensland, cuenta que muchas veces los ha visto durante el día tambaleando mientras buscan pareja. Algunas ocasiones sangran y en otras se les cae el cabello. Baker relata que mientras las hembras viven dos años, en los cuales dan a luz a 14 crías, los machos solo viven un año. 

Marsupiales

Los machos tienen altos niveles de estrés que les causan la muerte. / Pixabay

Sin embargo, el sexo es solo una de las causas de la extinción. La pérdida de habitad y el cambio climático también ha impactado a esta especie. Baker asegura que existen unos cientos de ejemplares de cada una de las dos especies. 

Para salvar a la especie, los investigadores realizaron un experimento, en el que descubrieron que los machos castrados sobreviven. No obstante, esto no beneficia a la reproducción. 

Baker concluye que una posible solución para que los machos sobrevivan es mantener a los machos y a las hembras en aislamiento total y solo si ellas entran de a una por vez.