Por: Julio Carrizosa Umaña

El “fracking” y el empleo

Ecopetrol anuncia orgulloso que se gastará US$1.500 millones (casi $5 billones) en Estados Unidos tratando de aprender cómo se hace el fracking, y los ambientalistas reflexionamos, tristes, acerca de cómo se podría gastar ese dinero en la restauración de los ecosistemas colombianos. Proporcionar empleo digno durante un año a un colombiano solo cuesta unos $25 millones; con la inversión que hará Ecopetrol en Texas probablemente un centenar de ingenieros se convertirán en especialistas en emplear agua para fraccionar rocas, pero si Ecopetrol se uniera al gran propósito de mejorar el empleo y se aliara con el Ministerio del Ambiente y el Desarrollo Sostenible podría generar miles de nuevos emprendimientos dedicados a la restauración de ecosistemas que emplearan a decenas de miles de colombianos.

Podría, por ejemplo, financiar plantaciones de árboles de maderas finas, como la caoba, que está en peligro de desaparición en el Chocó biogeográfico. Plantar una hectárea de árboles solo cuesta alrededor de $5 millones; con $5 billones no solo se podrían plantar cientos de miles de hectáreas, sino establecer viveros permanentes y mantener las plantaciones, proporcionando empleo digno y estableciendo una nueva industria que fuera alternativa digna al narcotráfico, que ha convertido en un infierno a Tumaco.

Si sus estatutos prohibieran compensar con árboles las emisiones de gases de efecto invernadero, Ecopetrol podría, entonces, dedicar esos $5 billones a establecer, de una vez por todas, generadores de energía eólica y solar en compañía con la nación wayuu en La Guajira y convertirse así en la empresa de energía limpia que queremos la mayoría de los colombianos. Esas nuevas fuentes de energía limpia se podrían emplear en desalinizar las aguas marinas y establecer un distrito de riego, que así tendría productividades agrícolas competitivas con las peruanas.

De las propuestas que ha identificado el DNP en sus programas de crecimiento verde hay multitud de iniciativas rentables y productoras de empleo en que se podrían gastar más eficientemente esos billones de pesos. Si Ecopetrol considera demasiado arriesgado asociarse con los negros o con los indígenas también podría hacerlo con grupos de industriales innovadores. Todo menos avanzar en el camino de la extracción de petróleo, que llevó a la desgracia a Venezuela.

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