Se trata del programa Copernicus

El Ideam usará satélites europeos para monitoreo

El Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam) es la entidad encargada de recoger los datos satélites que le permiten, cada tres meses, lanzar las alertas de deforestación que tienen al Ministerio de Ambiente estrujándose la cabeza para frenar las impresionantes cifras.

Una imagen del río Magdalena (centro) que recibe las aguas del río Negro, tomada por satélites de la ESA. / Sentinel Vision team, VisioTerra, France

El organismo acaba de anunciar que, además de los datos satelitales que ya recoge, firmó un contrato con la Agencia Espacial Europea (Esa) para utilizar los datos satelitales recogidos por una de las misiones espaciales más ambiciosas en órbita: el Copernicus.

Lanzado a la órbita terrestre el 2008, pero en pleno funcionamiento desde 2014, el programa conjunto de la Esa y la Unión Europea, el Copernicus permite recolectar datos sobre las tierras continentales, los océanos, la atmósfera, el cambio climático y los fenómenos de emergencia que pueden ser usados para la gestión ambiental.

Según el Ideam, las misiones Sentinel, que son las que proporcionarán los datos a la entidad colombiana, “ofrecen datos de observación de la Tierra tanto ópticos como de radar, permitiendo contar con datos cada hora, cada día o cada cinco días”. Esto es un gran avance: de cada tres meses, el estado colombiano pasará a contar con información prácticamente en tiempo real.

De acuerdo con el comunicado difundido por el Ideam, el acuerdo firmado le permitirá al país acceder a toda la constelación de Copernicus, así como al repositorio de datos e imágenes de este programa. Esto permitiría hacerle seguimiento con imágenes de alta calidad a la deforestación en bosques, así como a la distribución de la tierra en usos agrícolas, forestales o pecuarios.

Asimismo, permitirá medir otras variables mucho más específicas que los sistemas actuales de monitoreo no permiten. Un ejemplo podría ser la medición de variables biofísicas (como el contenido de clorofila en las hojas de los árboles, así como sul contenido de agua) que ayudarían a intuir la salud de los bosques.

El seguimiento a aguas costeras y continentales, así como mapeo de riesgos y cartografía, de inundaciones, mareas y vientos, es otro punto clave que aportará el Copernicus.

 

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