Impulsarán 50 negocios verdes por año

El origen de las oportunidades según la cooperación internacional

Francisco García dirige la Oficina de Cooperación de la Unión Europea con incidencia en cuatro regiones del país. Su objetivo es hacer de la paz un triunfo irreversible gracias al medio ambiente.

Francisco García es el jefe de la Oficina de Cooperación de la Unión Europea. Cortesía Unión Europea.

Cuando Francisco García anunció en su familia que se mudaba a Colombia para ser el jefe de la Oficina de Cooperación de la Unión Europea (UE), fue como si les hubiera dicho que iba a trasladarse a Afganistán. En ese entonces la imagen de nuestro país en Europa se resumía en asesinatos, guerras y narcotráfico. “Ahora, si le cuento a un español que vivo en Bogotá, lo primero que me preguntan es sobre el Acuerdo de Paz, sobre los planes turísticos y el potencial de inversión”, se alegra García.

En su oficina, con vista a los cerros de la capital, hay libros de historia colombiana, sobre violencia y otros de posconflicto. Hay afiches tejidos por campesinos y de las paredes cuelgan mapas de la geografía nacional. En ellos, García ha marcado cuatro regiones en las que desde hace un año pone su mayor empeño.

Estas son Chocó, Meta, Cauca y Norte del Cauca; territorios priorizados por la UE para inyectar su inversión. “Escogimos esos lugares porque, como dijo el ministro Rafael Pardo, el conflicto impidió el desarrollo de muchos territorios durante décadas”, explica el español.

La Unión Europea ha llegado hasta allí de la mano del Ministerio de Ambiente. García y su delegación dan siempre el primer paso: preguntarle a los campesinos ¿cuál es el uso que le están dando a sus territorios? De esa manera, cuenta el jefe de cooperación, “vemos si están aprovechando sus recursos naturales de manera sostenible. Si hace falta asistencia técnica para que impulsen algún negocio verde o si necesitan inversión”.

De hecho, una de las metas de la Unión Europea es apoyar 50 negocios verdes por año en Colombia. Es un esfuerzo rentable si se tienen en cuenta las ideas que García ha encontrado en estos territorios. “Hay señores que utilizan llantas usadas para construir carreteras o usan botellas de plástico como ladrillos. He visto señoras que, con lo que sobra de las hojas de plátano, empacan el vino, u otras que, con lo que les sobra al podar las ramas de café, generan combustible para sus hornos”, recuerda el director.

Su delegación confía en que cuando la gente pueda ofrecerle bienestar a sus hijos y asegurarse una calidad de vida gracias al buen aprovechamiento de los recursos naturales, la paz será irreversible.

Ahí están las oportunidades. “En todos los sitios donde ha habido una víctima del conflicto armado. Para nosotros, la esperanza es tanta que el Ministerio de Agricultura habla de 7 millones de hectáreas que pueden liberarse. Esto significa multiplicar la capacidad de Colombia para alimentar a los países de alrededor, incrementar su capacidad para exportar productos agrícolas, frutas tropicales y explotar de la mejor manera sus negocios verdes”, concluyó.