'El país desaprovecha sus reservas naturales'

La experta en conservación María Elfi Chaves sostiene que el modelo de gestión de áreas protegidas más apropiado para el país tiene que integrar a los sectores público, privado y comunitario.

La coordinadora de Proyectos Bosques y Cambio Climático de la WWF Colombia analiza qué necesita el país para orientar su Sistema Nacional de Áreas Protegidas hacia un modelo más eficiente.

¿Cuál considera que es el mejor modelo de administración de un Parque Nacional Natural?

En América Latina y EE.UU. ha funcionado entregar en concesión, a empresas privadas o a las comunidades locales, las actividades de ecoturismo, dejando que las estatales se encarguen del establecimiento de objetivos de conservación. Para objetos de investigación científica, las alianzas público-privadas han mostrado resultados. Así funciona el programas ecoturístico de la Fundación Charles Darwin, en Galápagos (Ecuador), y aquí, para ilustrar la forma como las concesiones comunitarias generan empleo directo y participación, en el Parque Nacional Natural de Utría (Chocó) hay un grupo de personas que fueron cazadores y ahora guían a los visitantes por los bosques.

¿Cuáles son los campos de gestión que hay que fortalecer?

El Gobierno debe enfocarse en reunir recursos para financiar, especialmente, el funcionamiento básico: infraestructura, transporte, monitoreo e investigación. Aquí, Julia Miranda, directora de Parques Nacionales Naturales, ha hecho una gestión impresionante. Se deben mantener iniciativas como el Fondo Patrimonio Natural, especializado en la búsqueda de recursos para la conservación, que además tiene el reto de gestionar donantes internacionales. El problema es que la Unión Europea ya no ve a Colombia como un país pobre, por lo que estaría pensando dirigir sus recursos hacia África o Asia.

¿Qué errores encuentra en la forma en que se han gestionado las áreas protegidas del país?

No se puede hablar de errores sino de necesidades. El presupuesto asignado a parques —pese a tener entre el 10% y el 12% de la porción terrestre del país— es muy poco. Esta administración ha sido muy hábil al explorar alternativas, como la concesión de algunos parques a la empresa Aviatur. Pero hay que analizar el asunto de las tarifas para que el ecoturismo no sea de élites. Además, hay que abrirse a otros públicos, como el del turismo científico. Conozco personas que irían a cualquier lugar del mundo por conocer un pájaro, y Colombia tiene la mayor cantidad de especies de aves en el mundo después de Brasil. Esa oportunidad está desaprovechada. La gente que quiere visitar Galápagos, en Ecuador, tiene que inscribirse en una lista de espera y Costa Rica nos lleva 50 años en ecoturismo.

¿Cuál ha sido la fórmula de Costa Rica?

Ellos decidieron hace años que una de sus fuentes principales de ingresos iba a ser el ecoturismo, política que se ha mantenido sin importar quién esté en el Gobierno.

¿Cuáles son los principales enemigos de los parques naturales del país?

Aunque son sitios bellísimos, han sido también territorios de conflicto armado. A la gente la asusta ir, así tengan la infraestructura para recibirlos. En lo económico, faltan paquetes turísticos que reduzcan los altos costos de llegar a los parques, además del desarrollo turístico en esas zonas. Colombia necesita que se promueva el ecoturismo como fuente de ingresos.