El mundo al borde del abismo

Presentan en Colombia la última obra del gurú del movimiento ambiental, Lester Brown, en la que insiste que ninguna civilización ha logrado sobrevivir a la degradación de su entorno natural.

¿Qué habría pasado si la gran sequía que se presentó en Rusia el año pasado y provocó una caída en su producción de granos del 40% hubiera ocurrido en Estados Unidos o China? Un desastre económico y social según las cuentas de Lester Brown, Presidente del Earth Policy Institute y quien ofreció el lunes una teleconferencia a los asistentes al IV Congreso Internacional de Medio Ambiente, organizado por el Centro de Estudios para el Desarrollo Sostenible (CEID) en Bogotá.


Según Brown, la producción de granos en Rusia pasó de 100 millones de toneladas a 60 millones durante la sequía. Pero si esto hubiera ocurrido en Estados Unidos o China que tienen una producción de 400 millones de toneladas de cereales el impacto sobre la economía global habría sido catastrófico, y por supuesto, sobre la población humana.


“Los alimentos son nuestra gran debilidad”, apuntó Brown, cuyo último libro titulado El Mundo al Borde del Abismo fue traducido al español por el CEID (Gilberto Rincón, María Pineda y Tatiana Másmela) y presentado ayer en el Club El Nogal. El experto mundial recordó que justamente un desbalance en la producción agrícola por cuenta de la degradación de ecosistemas ha sido el principio del fin de muchas otras civilizaciones a lo largo de la historia. De ahí el título de su libro. Si por azar el próximo desastre ambiental ocurre en una zona sensible del mundo para la producción de alimentos comenzaremos a experimentar las más crudas consecuencias de nuestro descuido frente al medio ambiente.

¿Cuándo podría ocurrir? En 2009, Jonathon Porrit, ex presidente de la Comisión de Desarrollo Sostenible del Reino Unido manifestó en una entrevista que la llamada “última recesión” estallaría más cerca del 2020 que del 2030. “Mi sensación es que la tormenta perfecta o la última recesión podría llegar en cualquier momento”, escribe Brown en el prefacio del libro.
Pero Brown no es pesimista. Cree que la tecnología para enfrentar el problema ya está inventada y es cuestión de hacer un esfuerzo para implementarla. Su plan consta de dos piedras fundamentales. Una de ellas, es la restructuración de los impuestos a través de la reducción del impuesto sobre la renta y el aumento del mismo sobre las emisiones de carbono para incluir los costos indirectos de la quema de combustibles fósiles, como el cambio climático y la polución del aire, en los precios de los mismos.


La otra piedra angular es una redefinición de la seguridad en el siglo XXI. “Las amenazas a nuestro futuro ya no están dadas por una agresión armada, sino por el cambio climático, el crecimiento demográfico, la escasez de agua, la pobreza, el alza en los precios de los alimentos y por los estados fallidos”, dice Brown en su libro. Por tanto, las soluciones deben incluir la reforestación, la conservación del suelo, restauración de la pesca, educación universal primaria y servicios de planificación para todas las mujeres.

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