Empezó el controversial festival de carne de perro en China

Cerca de 10.000 animales serán sacrificados este martes en la ciudad de Yulin provincia de Guangxi pese a las duras críticas por parte de defensores de los animales.

Algunos activistas han optado por pagar pequeñas fortunas para comprar y salvar la vida a cientos de perros.EFE

Pese a la gran controversia que genera cada año este festival, en el que más de 10.000 perros son sacrificados en la provincia de Guangxi para comer en casas y restaurantes, China celebra nuevamente esta práctica argumentando que su consumo no es diferente al de las vacas, cerdos o pollos.

Sin embargo, activistas y defensores de los animales, aseguran que este evento nada tiene que ver con la tradición alimentaria de la población y, en cambio, sí es un acto cruel pues muchos de los canes son robados, golpeados y descuartizados en los mercados de la ciudad, lo que acrecienta la indignación.

Jill Robinson, fundadora de la ong hongkonesa Animals Asia, le dijo a El Mundo, que en China se consumen unos 10 millones de perros al año (790.000 toneladas de carne) por lo que este festival es solo una parte del problema.

“Nuestras investigaciones apuntan a que la gran mayoría de la carne de perro consumida en China proviene de animales de compañía robados", explicó Robinson al diario. Para ello, bandas organizadas o personas solas van con furgonetas apresando a los canes que pasean por calles y parques, y no dudan en emplea trampas envenenadas para hacerse con ellos. "No solo incumplen la legislación y cometen actos crueles, sino que introducen carne que no cumplen los estándares de seguridad en la cadena alimentaria", añadió.

El diario Global Times, que propaga las ideas conservadoras del Partido Comunista, afirmó esta semana, en un editorial, que "comer carne de perro nunca ha sido una tradición popular en China" y que el festival de Yulin es "un caso individual" en donde sus habitantes "tienen que considerar las consecuencias de este controvertido evento". Sin embargo, también reconocía la cita no debe ser "cancelada a la fuerza, ya que sería una violación de los derechos humanos".