En el Ártico, crean la reserva natural más grande del mundo

Con un tamaño similar al del mar Mediterráneo, esta porción del Océano Central Ártico no podrá ser explotada para la pesquería comercial en los próximos 16 años.

La pesca excesiva, la contaminación y el cambio climático han reducido a la mitad desde los años 1970 las poblaciones de animales marinos.Pixabay

Durante dos días, los países más poderosos de la tierra se reunieron en Nueva York para tratar de darle vida a la reserva natural más grande sobre la tierra. Finalmente, el pasado 30 de noviembre, los gobiernos de China, Dinamarca, la Unión Europea, Islandia, Japón, Corea del Sur, Noruega, Rusia y Estados Unidos firmaron el primer borrador de un acuerdo para “prevenir la pesquería irregular en el Océano Central Ártico”. (Puede interesarle: Los efectos para los océanos de la pesca ilegal)

El Acuerdo es el primero en su tipo, pues a pesar de que desde hace décadas los grupos ambientalistas venían pidiendo crear un santuario natural en esa región del planeta, los países con grandes intereses pesqueros se oponían a este tipo de acciones.

De acuerdo con un comunicado conjunto de los países, el Acuerdo, que es legalmente vinculante, espera prevenir la pesca comercial no regulada en la porción de alta mar de Océano Central Ártico, un área cercana a los 2,8 millones de kilómetros cuadrados, un tamaño similar al Mediterráneo.

La idea es prevenir la llegada de la pesca a esta región que según los países firmantes, todavía está alejada de allí. Pero las presiones humanas sobre otros ecosistemas marinos, podría hacer que las grandes industrias de pesca del mundo volteen sus ojos a esta región prácticamente virgen.

Para lograrlo, los países se comprometieron a establecer y poner a operar un Programa Conjunto de Investigación científica y monitoreo, que mejore el entendimiento de los ecosistemas de esta región del mundo y, sobre todo, que permita ayudarles a decidir si podrían existir allí prácticas de pesca sostenible. En este sentido, el Acuerdo visualiza la posibilidad de que se establezca una organización regional de pesquería adicional a la que ya existe.  

Jon Burgwald, consejero político de la organización Greenpeace para la región Nórdica, si bien celebró este paso, hizo un llamado a los países para seguir aumentando el nivel de su compromiso con la conservación de esta delicada región.

“Si bien se han dado pasos gigantes para proteger el Océano Central Ártico, es importante que estos países también vayan adquiriendo de manera progresiva un rol más central en las negociaciones de Naciones Unidas sobre la protección de las aguas internacionales”, dijo añadió que esas negociaciones internacionales son un escenario clave para lograr un acuerdo planetario en este tema.