Energía nuclear divide a la Unión Europea como solución ante crisis climática

Mientras países del este de Europa la ven como una alternativa para lograr la neutralidad en emisiones de C02, otros como Austria y Luxemburgo insisten en que ni es sostenible ni segura.

El debate sobre la energía nuclear renace en un momento en que a las economías europeas se les exige descarbonizar su sistema energético para luchar contra el cambio climático. Pixabay

El eventual recurso a la energía nuclear como un método para reducir las emisiones de CO2 dividió este jueves a los líderes de la Unión Europea (UE), al inicio de una cumbre que debe confirmar su ambicioso objetivo para limitar el cambio climático.

"La energía nuclear es una energía limpia, sin emisiones. No entiendo por qué hay países que tienen problemas con ello", aseguró el primer ministro checo, Andrej Babis. "Sin la energía nuclear, es imposible para la República Checa" la transformación energética.

Babis realizó sus declaraciones a su llegada a una reunión con sus pares europeos en Bruselas, donde intentarán de nuevo expresar un apoyo unánime al objetivo de alcanzar la neutralidad carbono para 2050, eje conductor del "Pacto Verde" desvelado por la Comisión Europea.

Aunque el principio de hacer más en la lucha contra el cambio climático es globalmente compartido, países del Este del bloque, más dependientes de energías fósiles, presionan para que se reconozca el diferente punto de salida de sus economías y sociedades.

"El costo de la transformación energética en Polonia es mucho más elevado que en varios países que han sido mucho más afortunados en las últimas décadas", aseguró su primer ministro Mateusz Morawiecki, en Bruselas.

Morawiecki se refería a países como Francia, cuya combinación energética tiene en cuenta el sector nuclear, fuente de energía que sin embargo no logra la unanimidad en el bloque y podría representar el principal escollo de la cumbre.

El mandatario checo quiere la inclusión en la declaración de la cumbre de una referencia a la energía nuclear como un método posible para avanzar hacia el objetivo de la neutralidad carbono para 2050, pero esto choca con el rechazo de países como Austria y Luxemburgo.

Su reclamo llega además cuando enviados de los 28 países del bloque no logran ponerse de acuerdo sobre si considerar el sector nuclear como una energía verde y, por tanto, susceptible de beneficiarse de un tratamiento fiscal especial.

"No debemos utilizar el dinero europeo para financiar la energía nuclear", sentenció el primer ministro luxemburgués, Xavier Bettel, para quien "la energía nuclear no es ni sostenible, ni segura".

El vicepresidente de la Comisión Europea para el Pacto Verde, Frans Timmermans, ya intentó quitar hierro el miércoles al debate al asegurar que, aunque la energía nuclear "no es sostenible (...) tampoco tiene emisiones de dióxido de carbono".

- "Pelea" -

Mientras la comunidad internacional intenta en la COP25 en Madrid intensificar su respuesta al calentamiento global, los mandatarios buscan de nuevo, tras un revés en junio, apoyar por unanimidad el principio de no emitir más gases de efecto invernadero de los que puedan absorber para 2050.

Activistas de Greenpeace colgados de la fachada del edificio que alberga la cumbre, les urgieron a actuar. "Emergencia climática" rezaban las pancartas desplegadas antes que las fuerzas del orden las retiraran y desalojaran a los ecologistas.

Además de la ambición climática, el Marco Financiero Plurianual (MFP) para el período 2021-2027 será el otro duro debate que se espera este jueves. Aunque algunos líderes quieren desvincular ambos, estos están llamados a fusionarse.

Polonia, Hungría y República Checa quieren compromisos claros sobre cómo la UE les ayudará a descarbonizar sus economías y, en este punto, es clave el próximo presupuesto comunitario.

"Va a ser una gran pelea", "es un expediente muy complicado", advierten los diplomáticos, quienes en cambio son unánimes en criticar la propuesta de cifras para el MFP presentada por Finlandia, que ejerce la presidencia pro témpore.

Finlandia propuso 1,087 billones de euros de presupuesto para el período 2021-2027, equivalente al 1,07% de la renta nacional bruta de cada país, contra el 1,114% propuesto por la Comisión Europea.

Los líderes no se ponen de acuerdo sobre si aumentar o disminuir las contribuciones de cada país en un presupuesto que no contará en principio con un contribuyente neto, el Reino Unido, por su retirada del bloque.

Además, el MFP debe tener en cuenta las nuevas prioridades como el clima, la defensa o la protección de fronteras, por lo que algunos países piden recortes en las tradiciones políticas en agricultura y cohesión, algo impensable para otros.

Para avanzar en este asunto, que está llamado a contaminar las cumbres a lo largo de 2020, los líderes tienen previsto encargar las negociaciones al presidente del Consejo Europeo, Charles Michel.

El primer ministro británico, Boris Johnson, no estará presente en la cumbre por las elecciones legislativas anticipadas que se celebran en su país, un intento para desbloquear el proceso del Brexit, previsto actualmente el 31 de enero.

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Toni Cerdá

Medio Ambiente

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