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Este año habría fenómeno de La Niña: ¿qué consecuencias traería para Colombia?

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La Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA) alertó que hay un 75 % de posibilidades de que los efectos del fenómeno de La Niña se registren hasta marzo de 2021. En el país ya comenzó la segunda temporada de lluvias y se presentarán 70 % por encima de lo normal.

En Colombia, las probabilidades de fuertes lluvias y de un período más frío han aumentado hasta en un 70 %. Y, aunque es normal que en estos últimos meses del año se registre la temporada más fuerte de aguaceros en el país, un reciente anuncio de la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA por su sigla en inglés) alertó que hay un 75 % de posibilidad de que los efectos del fenómeno de La Niña afecte a países de la costa del océano Pacífico central y oriental hasta marzo de 2021. ¿En Colombia ya empezó a hacer estragos?

Técnicamente, ningún fenómeno natural —sea La Niña o El Niño— llega de un país a otro. Lo que se registran son sus impactos y efectos. La Niña, por ejemplo, es un fenómeno atmosférico oceánico natural de variabilidad climática marcado por temperaturas de la superficie del mar más frías que el promedio en el océano Pacífico, lo opuesto a El Niño, que presenta temperaturas de la superficie del mar más cálidas que el promedio en esa región. La última vez que apareció La Niña fue durante el invierno de 2017-2018 y para Colombia se caracteriza por las lluvias torrenciales.

Las fuertes lluvias han provocado en el país graves inundaciones en los últimos años y, generalmente, se presentan entre octubre, noviembre y diciembre, cuando es el segundo pico de esta temporada. “En términos de trópicos, estas lluvias pueden bajar uno o dos grados la temperatura. Esto, sumado a los efectos de La Niña, generaría precipitaciones por encima de lo normal y que se presenten lluvias más intensas y con mayor frecuencia”, señala Lina Pérez, geocientífica y estudiante de doctorado en la Universidad de Colorado, en Boulder.

Con la llegada de los efectos del fenómeno de La Niña se podrían registrar con mayor frecuencia fenómenos hidrometeorológicos, como crecientes súbitas, inundaciones, deslizamientos de tierra y vendavales. Además de estos cambios, para los expertos, se suma una arista más: la temporada de ciclones o huracanes está bastante activa. “Se están sumando varios factores para proyectar meses de lluvia en buena parte del país”, advirtió Christian Euscátegui, meteorólogo de Videoclimet y asesor del Sistema de Alerta Temprana.

La NOAA saca un reporte mensual de los avances de fenómenos climáticos. El informe del 10 de septiembre señaló que ya hay un 75 % de probabilidad de que se empiecen a sentir los efectos del fenómeno de La Niña, incluso subió el nivel de alerta a media-alta. Para los meteorólogos, es justo el momento previo antes de declarar la llegada de La Niña. “Hay que hacer monitoreo constante a todos los indicadores, porque es un fenómeno en el que se involucran variables oceánicas y atmosféricas”, agregó Euscátegui.

A la alerta emitida por la NOAA se suma la de la Agencia Australiana de Meteorología y la del Centro Internacional para la Investigación del Fenómeno de El Niño (de Ecuador), que también prevén un 70 % de probabilidad de la llegada del fenómeno de La Niña. Una posibilidad que se acrecentó porque la temperatura de la superficie del mar del Pacífico ecuatorial central y oriental (cerca de Suramérica) durante varias semanas consecutivas se ha mostrado por debajo del promedio y con clara tendencia a mantenerse así.

Lo cierto, es que según Ómar Franco, exdirector del IDEAM, independientemente de que se confirme o no la llegada del fenómeno, “vamos a tener una temporada de lluvias fuerte”. Una hipótesis que refuerzan Ricardo Lozano, ministro de Ambiente y Desarrollo Sostenible, y Yolanda González, directora del IDEAM, quienes señalan que se continuarán registrando condiciones nubosas en el país, con precipitaciones, descargas eléctricas y vientos fuertes, especialmente, en áreas localizadas en las regiones Caribe, Andina, Pacífica y Orinoquia. Además, advierten, que se presentarán lluvias 70 % por encima de lo normal.

En octubre, por ejemplo, se registrarán más lluvias con mayores volúmenes de precipitación y de aguaceros. La región Pacífica, Caribe, Andina y los Piedemontes llanero y amazónico durante estos días enfrentarán una temporada de lluvias fuerte. Mientras que la Amazonia, Putumayo, Caquetá, Valle, Cauca, Arauca, Casanare, Meta y Tolima registrarán su nivel más alto en noviembre.

Bajo estas consideraciones, para los meteorólogos es importante empezar a instaurar planes de respuesta lo antes posible. “Los meses de mayor preocupación son estos tres. Si el fenómeno se extiende más allá de marzo, podríamos tener una primera temporada de lluvias en 2021 con una condición de suelos saturados. Con más lluvia significan que podríamos tener una serie de hechos desafortunados. Hay que apuntar a que todos los entes territoriales deben asumir toda la preparación de la contingencia”, advierte Franco.

En caso de no empezar a considerar las alertas ni preparar a los organismos de control de riesgos municipales y departamentos, las consecuencias para Colombia podrían ser devastadoras. Se podrían presentar inundaciones, desbordamientos, crecientes súbitas o deslizamientos en zonas de ladera y alta montaña. Eso, sin contar con las pérdidas económicas. Según el Departamento Nacional de Planeación, el fenómeno de La Niña registrado entre 2010 y 2011 le ocasionó daños al país por el equivalente al 2 % del PIB.

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