Expertos advierten sobre estudios ambientales deficientes y omisivos en el país

Se permitiría un grado de legalidad en la minería que afectaría seriamente el ambiente.

 Expertos de la universidad Nacional han advertido sobre la falta de eficiencia en los estudios ambientales del país. Señalan que esto es un hecho de gravedad, pues los análisis son el mecanismo para definir los impactos y, actualmente, están llevando a la creación de un marco de legalidad no plena o alegalidad.

Entonces, se tiene una minería con grados de legalidad, que desde las instituciones gubernamentales se asegura de no causar ningún efecto ambiental ni social, sin embargo las regiones y los movimientos sociales dicen otra cosa.

Además de esto, se encuentra la minería ilegal, la cual genera un gran impacto en términos ambientales y sociales y está destruyendo los tejidos del campesinado y de muchos pueblos indígenas.

“La actividad está contaminando con mercurio la alimentación de millones de Colombianos, incluso la de aquellos que están alejados de las zonas donde tiene lugar esta actividad”, denunció Julio Fierro, profesor e investigador del Instituto de Estudios Ambientales (IDEA) de la Universidad Nacional de Colombia.

Entre los productos en los que aparece peligrosamente el mercurio se encuentran el arroz y el fríjol.

Paralelamente, existe una apuesta en hidrocarburos desmesurada en todo el país, pero especialmente en la Orinoquia, donde los efectos van desde contaminación de aguas hasta tensiones sociales.

“He revisado muchos estudios ambientales de las grandes, medianas y pequeñas empresas de arenas, arcillas y carbón subterráneo, y tienen en común que son deficientes, omisivos y en algunos casos, mentirosos”, sentenció el investigador.

El profesor Fierro comentó que, cuando uno determina en los estudios (mecanismo para definir los impactos) que los impactos no existen o están mal definidos o que la gestión en la huella ambiental está mal precisada o no está hecha porque existe una debilidad o cooptación institucional, estos análisis se configuran de manera pasiva.

“Dichos pasivos ambientales son, implícitamente, pasivos socioambientales, daño ambiental no pagado, no cuantificado”, señaló.

Lo anterior no solo provoca una transferencia del objeto geológico (carbón, petróleo u oro), sino que además hay un traspaso económico de una sociedad terriblemente debilitada, inequitativa y con mucha pobreza hacia los ricos locales e internacionales.

Ante los estudios, se crea un marco de legalidad no plena o alegalidad, pues se convierten en asuntos meramente formales pero sin trasfondo, manifestó el docente.

Reflejos del daño causado

Entre los efectos del daño que causa la minería en el medioambiente, se destacan dos casos: el de Puerto Gaitán (Meta) y el del Piedemonte araucano.

La generación de sismos en Puerto Gaitán es un tema que no está explicado ni por Ecopetrol ni por Pacific Rubiales, y que al parecer se relaciona con una tecnología que ofrece la petrolera canadiense para fluidizar crudos pesados, de acuerdo con los análisis de frecuencia temporal-espacial.

Por su parte, en el Piedemonte araucano, está ubicado un taladro de perforación exploratoria a 270 metros del resguardo del pueblo u’wa, ignorando totalmente las garantías de buenas condiciones de vida para esta comunidad.