Francia prohibirá los plásticos de un solo uso desde 2020

Por medio del proyecto de ley, el gobierno promete declararle la "guerra al plástico". En Francia sólo se recicla el 20% de este material, por tal razón, cerca de 10.000 toneladas terminan en el Mediterráneo. Uno de los objetivos es que el 100% del plástico sea reciclado en 2025.

En el caso del plástico, el objetivo del gobierno francés es alcanzar un 100 % de reciclaje para 2025.Pixabay

Los países siguen implementando medidas para reducir el uso de los objetos plásticos, sobre todo de los desechables, como pitillos, vasos, platos y cubiertos elaborados en este material. Cada año, la vida marina se ve amenazada por ocho millones de toneladas que terminan en los océanos. Para disminuir este impacto, en Francia, por medio de un proyecto de ley, el gobierno busca hacerle una "guerra al plástico de uso único". (Lea: Universidad CES de Medellín prohíbe plásticos de un solo uso en sus instalaciones)

Por medio del proyecto de ley para la “economía circular”, el gabinete de Emmanuel Macron busca reutilizar los productos y aumentar el reciclaje en el país. Se espera que para 2020 los habitantes implementen diferentes estrategias, como utilizar los envases y botellas de vidrio retornables. 

Brune Poirson, secretaria de Estado de la Transición Ecológica, explicó que con esta medida "queremos entrar en una economía del siglo XXI, una economía en la que se consume menos, se consume mejor, se deja de producir para destruir y se favorece el reciclaje. Es bueno para el planeta, es bueno para la cartera de los franceses y además es justo".

Poirson, en rueda de prensa, insistió en que "hay que suprimir los embalajes inútiles y aumentar la tasa de reciclaje, que es sólo del 2 % para las moquetas, del 3 % para el cristal, del 26 % para los envoltorios de plástico y del 58 % para las botellas de plástico. En el caso del plástico, el objetivo es alcanzar un 100 % de reciclaje para 2025". 

El proyecto de ley, que debería estar adoptado de aquí a las elecciones municipales de marzo de 2020, amplía el principio de que quien contamina paga, de forma que el fabricante o el distribuidor de un producto deberá hacerse cargo de su recuperación una vez que termine su vida útil. (Puede leer: Prohibirán los plásticos de un solo uso en Parques Nacionales Naturales de Colombia)

Lo que ya existe para las pilas, los neumáticos o los electrodomésticos se aplicará igualmente para los artículos de bricolaje, los deportivos o las bicicletas. Además, los comerciantes que vendan sus productos por internet tendrán las mismas obligaciones que aquellos que lo hagan en tiendas físicas.

Con la prohibición de la destrucción de los productos invendidos no alimentarios (como vestidos, electrodomésticos, productos de limpieza o cosméticos), se espera poner fin a un despilfarro que la secretaria de Estado estimó entre 550 y 800 millones de euros. El texto adoptado por el Ejecutivo quiere imponer a fabricantes y vendedores transparencia sobre los productos con reglas muy precisas en el etiquetado para incluir informaciones sobre si pueden reciclarse o repararse.

Poirson contó que en Francia cada año se producen de media cinco toneladas de residuos por persona, una cantidad a su parecer excesiva y que favorece la proliferación de vertederos ilegales, cuya gestión les cuesta a los ayuntamientos 340 millones de euros anuales. (Le puede interesar: Boyacá prohíbe los plásticos de un solo uso en contratación pública)