Gallinazos, vigilantes ambientales

Los gallinazos (Coragyps atratus), abundantes en Lima, se han convertido en aliados impensables para detectar y eliminar focos infecciosos de basura arrojada a la calle y sensibilizar a la población sobre los riesgos que ello conlleva.

Uno de los diez gallinazos que sobrevuelan Lima equipados con GPS. / Campaña Gallinazo Avisa
Uno de los diez gallinazos que sobrevuelan Lima equipados con GPS. / Campaña Gallinazo Avisa

Equipados con GPS y cámaras GoPro, diez gallinazos —una de las seis especies de buitres del Perú— sobrevuelan la ciudad enviando datos que ayudan a identificar los lugares de acumulación de basura.

Los GPS emiten datos cada media hora y se recargan gracias a un panel solar. Los datos pueden verse en la página web, en Google Earth y en programas de SIG”, informa a SciDev.Net Letty Salinas, jefa del Departamento de Ornitología del Museo de Historia Natural de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM).

Esa universidad, el Ministerio del Ambiente (Minam) y USAID-Perú participan en el proyecto que comenzó en diciembre de 2015 y terminará a fines de 2017.

En ese tiempo, los científicos procesarán las coordenadas geográficas, la altitud y rutas de vuelo. “El monitoreo de dos años de información nos permitirá conocer las características del desplazamiento y uso de hábitat de estas aves”, añade Salinas.

Además de alertar sobre zonas con concentración de basura, se ha generado un atractivo pretexto para discutir el manejo de residuos sólidos en Lima, complementa Salinas, aludiendo a twits, fotos y comentarios que envía la población. Según el Minam, Lima produce diariamente 45 % de la basura total del país y apenas recicla 4 %.

Sin embargo, para Thomas Valqui, director de Ornitología del Centro de Ornitología y Biodiversidad, la realidad de la basura [en Lima] es mucho más compleja. “No sé hasta qué punto es bueno banalizarla de esta manera”, advierte.

“Algo positivo es que se trabajó con gallinazos para entrenarlos. Ahí se debe haber aprendido algo sobre la especie”, reflexiona. Y aunque admite que es bueno revalorizar las aves en sus servicios ecosistémicos, precisa que el gallinazo “no es un buen buscador de basura. Simplemente se amontona en basurales, guiándose por la presencia visual de otras aves”.

Pero César Arana, coordinador de Ecología del Museo de Historia Natural de la UNMSM, dice que los ornitólogos tenían una deuda con los gallinazos. “Es una especie de alta importancia en el ecosistema, pues ejerce un control de la materia orgánica muerta, disminuyendo la probabilidad de transmisión de enfermedades y contaminación, pero sabíamos poco sobre ella”, explica.

Pero Arana también advierte que se requiere información básica para un manejo adecuado de esta especie en la ciudad, pues sus poblaciones pueden amenazar la seguridad aeronáutica y ocasionar problemas sanitarios en edificios y monumentos.

Ciudades del norte y este peruano están interesadas en replicar la experiencia. “Existe alto potencial de uso teniendo en cuenta que muchas áreas del Perú y países vecinos, comparten el problema del manejo inadecuado de residuos sólidos y la presencia de gallinazos”, concluye.

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