Premiados en Bogotá

Ganadores del Premio a la Protección del Medio Ambiente Caracol T.V: los guardianes de bosques y ríos

En la Escuela de Artes y Oficios Santo Domingo se entregaron los premios a la protección del Medio Ambiente Caracol TV 2017. En esta quinta edición, los tres galardonados demostraron sus esfuerzos para conservar el agua en el país.

De arriba a abajo, fotografías de los territorios de los tres ganadores: Fundación Biodiversa Colombia, Asurtumo y Grupo EPM. / Caracol Televisión

Los bosques y los ríos hacen parte de la identidad de este país. Si bien Colombia ha perdido el 95 % de los bosques secos del Caribe, casi 70 % de los bosques andinos o el 30 % de los bosques del Pacífico, todavía la mitad del territorio es bosque natural. En cuanto a agua, el país no se queda atrás: según el Estudio Nacional del agua de 2014, Colombia tiene casi seis veces más agua superficial que el promedio mundial.

Es por este motivo que, para su quinta edición, los Premios a la Protección del Medio Ambiente Caracol Televisión destacaron a aquellas empresas, pymes y organizaciones comunitarias que apuestan por la conservación de bosques y ríos en todo el país. En una ceremonia realizada en la Escuela de Artes y Oficios Santo Domingo, en Bogotá, el Grupo EPM, la Fundación Biodiversa Colombia y la Asociación de usuarios de agua de los ríos Tuluá y Morales (Asurtumo) se coronaron como los ganadores de esta edición.

Las tres propuestas llegaron a las manos del comité técnico, conformado por cinco expertos de la organización The Nature Conservancy, quienes revisaron 86 programas de los 116 que se presentaron y que, tras esa evaluación detallada, escogieron nueve de ellos, tres por categoría, para hacerles una visita y así ver, ya en terreno, su verdadero alcance medio ambiental y social.

Luego el jurado evaluador, compuesto por el profesor de los Andes Manuel Rodríguez, la directora del Instituto Humboldt Brigitte Baptiste, el director de Conservación Internacional Sebastián Troëng y la ministra de Educación, Yaneth Giha, escogió a los ganadores para las tres categorías: grandes empresas, medianas empresas y organizaciones comunitarias.

En la primera categoría, la organización ganadora fue el Grupo EPM, por su programa “Gestión del recurso hídrico y la biodiversidad - Protección hídrica”, que busca contribuir a la solución de los problemas ambientales que se presentan en las cuencas hidrográficas abastecedoras de embalses y lugares en los territorios donde tiene presencia la empresa.

Y es que para el año 2019 EPM planea comprar 66.434 nuevas hectáreas en lotes claves para la conservación de ríos, nacimientos y quebradas. Solo en 2016, la empresa compró 3.715 hectáreas para compensar sus impactos en el ambiente, protegió 117 nacimientos de agua, conservó 4.663 hectáreas de bosques, reforestó otras 3.512 y, junto a campesinos y ganaderos, fomentó prácticas de producción sostenible en otras 1.600.

Por otra parte, en la categoría de Empresas Medianas y Pequeñas, el jurado decidió premiar a la Fundación Biodiversa Colombia, por su Programa de Conservación de las Ciénagas y los Bosques de Barbacoas, en el Magdalena Medio antioqueño. Antes conocida como “la ciénaga de subienda perpetúa”, Barbacoas es una de las más importante de la región. De hecho, y gracias a la Fundación, en junio pasado Corantioquia y la Gobernación de Antioquia decidieron declarar 32.072 de sus hectáreas como distrito regional de manejo integrado (DRMI), una figura de conservación especial.

El énfasis de este proyecto es el trabajo comunitario, así que siguieron paso a paso la declaratoria de área protegida y para ello diseñaron un Plan de Manejo Pesquero respetuoso con el medio ambiente, pero que al mismo tiempo les permite obtener el sustento necesario. Esto se suma a la decisión de las comunidades para proteger importantes especies de la zona. Hace dos años, por ejemplo, las comunidades dejaron de cazar al Paujil de Pico Azul, un ave endémica que desde finales de los noventas se encuentra en peligro crítico de extinción.

Además, los ganaderos de la región, que antes desecaban las aguas de la ciénaga para ejercer su actividad, se unieron al proyecto: hoy hay 10 hectáreas de sistemas silvopastoriles en dos predios y, además, los propietarios de ocho fincas que cubren 13.315 hectáreas se han comprometido a mitigar el conflicto entre felinos y ganado.

Con todas estas actividades, la Fundación Biodiversa Colombia ha restaurado 23 hectáreas de hábitat natural, además de la conexión de 2.785 hectáreas de bosque primario. Esto implicó, según la Fundación, una disminución en la deforestación de 5,01 % entre 2005 y 2010. Pero dicen que lo más importante es que “se ha creado un cambio de conciencia entre las comunidades locales en la importancia de los ecosistemas terrestres y acuáticos de la zona y de las especies que allí habitan”.

Finalmente, los ganadores en la categoría Comunidades, asociaciones comunitarias u organizaciones de base fueron los vallunos de la Asociación de usuarios de agua de los ríos Tuluá y Morales (Asurtumo), con su programa de manejo integral de esas dos cuencas. El programa integró a los vecinos de las cuencas tanto en su parte alta como la media y la baja y, mediante actividades que reconstruyeron el tejido social, lograron conservar la cuenca, varios nacimientos y una gran cantidad de hectáreas de bosque.

De hecho, Asurtumo ha logrado producir 250.000 árboles en viveros comunitarios y sembrar 380.000 individuos de especies nativas en 593 hectáreas. Por si fuera poco, los campesinos han cuidado 850 hectáreas de los bordes de los ríos y sus nacimientos, así como se adelantó un inventario local de su fauna y flora, nutrido con conocimientos populares y científicos.