Greenpeace envía un mensaje entrelíneas

Activistas de la organización ambiental desplegaron un mensaje que puede verse desde el cielo en las líneas de Nazca, un lugar histórico del Perú.

"Tiempo de cambio: El futuro es renovable”. Ese fue el mensaje que dejaron en la madrugada de ayer activistas de Greenpeace de siete países (Brasil, Argentina, Chile, España, Italia, Alemania y Austria) en las líneas de Nazca, un punto emblemático del Perú por sus antiguos trazados que cubren 450 km2 y que plantean uno de los mayores enigmas arqueológicos de la humanidad. La idea era simple: enviar un mensaje en versión gigante a los tomadores de decisiones de la COP 20 de Lima.

Las líneas de Nazca están situadas en la planicie costera del Perú, a unos 400 kilómetros al sur de Lima. Las figuras representan animales, vegetales, seres fantásticos y figuras geométricas de varios kilómetros de longitud. Se supone que tuvieron una función ritual vinculada a la astronomía. Pero el problema es que han desaparecido progresivamente y una de sus causas se atribuye al calentamiento de la región.

Con el telón de fondo de la COP 20 que se celebra en Lima y tras el tifón que azota a Filipinas desde el sábado, la organización ambientalista le pidió a los ministros reunidos en la conferencia global que fortalezcan las decisiones para ponerle freno al calentamiento de la Tierra.

Este es el tercer año consecutivo que la población de Filipinas se ve afectada por eventos climáticos extremos. Curiosamente, han sucedido durante estas conversaciones de la ONU. El primero en Bopha en 2012 y el segundo en Haiyan en 2013. Pero el de esta vez, el tifón Hagupit, que ocurrió el sábado por la noche fue el más fuerte que golpeó al país insular desplazando cerca de 900.000 personas.

Y mientras unos discuten sobre el papel las políticas frente al cambio climático, al otro lado del mundo, se las arreglan para sortear sus efectos más tangibles. El director Ejecutivo de Greenpeace Internacional, Kumi Naidoo, visitó la ciudad de Borongan donde ocurrió el tifón Hagupit y aseguró que "mientras aquí ocurría una de las evacuaciones más grande de la historia, la primera semana de conversaciones en la COP 20 demostró que las decisiones que se tomarán hacia el final de la cumbre serán insuficientes”.

“Es innegable que la combustión de petróleo, carbón y gas está amenazando nuestro futuro. Debemos frenar a las empresas contaminantes que ponen poblaciones enteras en peligro, tal como está ocurriendo ahora en Filipinas. En 2015 y como parte de su compromiso climático, los gobiernos deben establecer que las ganancias de las principales empresas contaminantes se utilicen para realizar las inversiones necesarias para solucionar este problema ", remató Naidoo.

Por otro lado, Mauro Fernández, coordinador de la campaña de Clima y Energía de Greenpeace Andino dijo que "ahora es el momento de responsabilizar a las compañías de combustibles fósiles que utilizan nuestra atmósfera como inodoro y garantizar que los principales países emisores se comprometan con metas ambiciosas para la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero".

Estados Unidos, China y la Unión Europea presentaron, a principios de este año, sus planes para hacerle frente a las crecientes emisiones. Sin embargo, de acuerdo con Greenpeace, estos propósitos no son suficientes para controlar el aumento de la temperatura, que no podrá superar los 2 grados centígrados. 

Temas relacionados