¿Hay o no hay fracking en Boyacá? Crece la polémica

La presencia de equipos de sísmica en algunas veredas hizo creer a la población que se trataba de un proyecto de fracking. El gobernador del departamento pidió al Gobierno Nacional suspender temporalmente los proyectos.

Imágenes que circulan en internet en las que se confundieron equipos de sísmica con equipos de fracking.Twitter

El pánico ante un posible proyecto de fracking en Boyacá comenzó con mensajes en redes sociales. Un twittero escribió:  “Mientras hoy mirábamos el mundial, en Boyacá empezaba el fracking en la laguna de la Tota. Gracias”. Los mensajes estaban acompañados de fotografías de grandes equipos de sísmica en veredas del departamento.

El rumor fue creciendo hasta que al gobernador del departamento, Carlos Amaya, no le quedó otra salida que intervenir: “Solicitamos a la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH)  que su más alto funcionario venga y le explique de manera amplia a la comunidad lo que está pasando. Los habitantes de la zona tienen mucha incertidumbre ya que se ha generado demasiada desinformación con respecto a que estos estudios podrían conducir a la posibilidad de extracción de petróleo mediante la técnica de 'fracking' y eso en Boyacá no lo vamos a permitir”.

En los días previos, los campesinos del municipo de Caldas (Boyacá) molestos y preocupados por la presencia de la pesada maquinaria en su territorio, se encargaron de bloquear el avance de los equipos, recogieron los cables y geófonos que los ingenieros habían extendido a lo largo de la zona y se los entregaron al Personero del municipio.

El Gobernador le recordó al Gobierno Nacional que sigue tomando decisiones desde escritorios en Bogotá sin tomar en cuenta la situación de comunidades locales: “Volvemos al tema de la centralización de las decisiones y su toma de un plumazo desde Bogotá, desconociendo a la gente que habita las regiones. El camino para el desarrollo de Colombia debe ser la descentralización y lo que hizo la ANH va en contravía de la misma”. (Imagen: Mapa construido por @Geographiando con datos de la ANH).

¿Qué es lo que realmente está ocurriendo en Boyacá frente al fracking? Primero hay que aclarar que en redes sociales se están mezclando fotos de unos municipios con problemas de otros.

Lo primero que dice Carlos Santiago, uno de los miembros de la organización Colombia Libre de Fracking y quien sigue desde hace varios años con detenimiento los avances de este tema en el país, es que aquí sí hay una confusión: “El debate debe ser con información real”. Explicó que lo que muestran las fotos que están circulando por redes no son equipos de fracking, son equipos de sísmica que pertenecen a la empresa polaca ‘Geofizyka Torún’, a la que la Agencia Nacional de Hidrocarburos le adjudicó “el programa sísmico cordillera 2D /2017 con vibros en Boyacá’.

Este proyecto, que abarca 13 municipios del occidente de Boyacá y uno de Cundinamarca, pretende estudiar la geología del lugar para determinar si tiene potencial de hidrocarburos. Para Carlos Santiago aquí está el problema: aunque el resultado de esos estudios de sísmica puede ser yacimientos convencionales (no fracking), esas mismas zonas están incluidas en mapas de la ANH sobre potenciales áreas de no convencionales. De ahí la desconfianza que se ha generado.

El gobernador Amaya fue enfático en manifestar que en su gobierno “nunca permitirá fracking en el departamento, y que parte de la columna vertebral de su política es el cuidado del ambiente y los recursos naturales”.

De otra parte, la Dirección de Ambiente del Gobierno de Boyacá, aclaró que hoy en día no se está presentando ningún proceso de explotación petrolera mediante ‘fracking’ en el departamento. (Imagen: ilustración construida por Grupos de Estudios Extractivos y Ambientales del Magdalena Medio a partir de datos del Mapa de Tierras del ANH en el que se ven los potenciales bloques de hidrocarburos no convencionales).

Estefany Grajales, del Movimiento de Mujeres Defensoras de Territorio y Naturaleza de Boyacá, también desmiente la presencia de fracking en este momento en Boyacá pero cree que “la Agencia Nacional de Hidrocarburos con Fonade están imponiendo estudios en territorios sin consentimiento de las comunidades. Ese el primer paso abrir puertas al sector petrolero en zonas con otra vocación económica”.

Aclaró que las fotos que circulan en internet corresponden a municipios como Caldas, Tinjacá, Chiquinquirá, Sáchica, entre otros, donde se adelantan los estudios de sísmica. Y explicó que en el Lago de Tota, citado por algunos tuitueros, se desarrolla un problema distinto. Allí la multinacional petrolera Maurel & Prom ya realizó exploraciones de hidrocarburos convencionales (no fracking) y planea realizar perforaciones en jurisdicciones de los municipios de Corrales, Tasco, Busbanzá y Betéitiva. Funcionarios de la empresa revelaron, como lo reseñó Caracol Radio, que entre sus planes está adelantar un proyecto hasta el año 2020 con inversiones cercanas a 14 mil millones de dólares.

Días atrás, Omar Mejía, vicepresidente técnico de la ANH, aseguró que el objetivo de las exploraciones en Boyacá no es otro que obtener información del subsuelo colombiano y ponerla a disposición de diferentes sectores.

En un comunicado, la ANH aclaró que "estos trabajos investigativos los realiza la ANH en el marco del proyecto denominado Adquisición y Procesamiento de Información Sísmica de la Cordillera 2D, que contribuye a soportar estudios como el de planeación del territorio, de amenazas geológicas, sismicidad, determinación de fallas geológicas y sus riesgos asociados y prospección para hidrocarburos". También que  se están utilizando herramientas de adquisición geofísica de muy bajo impacto, tales como la sísmica con vibros y la magnetotelúrica. 

Para Carlos Santiago, si bien es cierto que se está desinformando sobre los detalles de lo que ocurre en Boyacá, también es cierto que la ANH desde su propia página web está planteando a través de sus mapas zonas susceptibles de explotación de hidrocarburos no convencioanles y, en esa medida, justifica el temor entre las poblaciones que viven en esos lugares.

Estefany Grajales, quien sigue de cerca las protestas en el departamento de Boyacá, cree que el Gobierno Nacional y la ANH no han entendido que simplemente es "tanta la oposición a la explotación de hidrocarburos en zonas con otra vocación económica, que la gente no está interesada en escuchar nada al respecto, no quieren socialización de proyectos, prefieren que las inversiones se hagan en el campo, en cuidado ambiental, en protección del patrimonio cultural".