Se publicaron 15 artículos científicos al respecto

Impuestos al carbono no afectan la economía

De acuerdo con cuatro modelos realizados por once grupos de economistas de la U. de Stanford, estas medidas no tienen un impacto negativo en el crecimiento económico.

Los estudios revelaron que la reducción de quema de carbón beneficiará la salud de los estadounidenses. / Pixabay

Hay quienes todavía esgrimen el argumento del crecimiento económico para defender la explotación y el uso de combustibles fósiles. Debate tras debate, los sectores más conservadores se hacen los de oídos sordos y frenan iniciativas que podrían ayudar a cumplir con las metas de reducción de emisiones de CO2. En Estados Unidos, por ejemplo, los legisladores republicanos se han opuesto a la creación de un impuesto al carbono, argumentando que hacerlo lastimaría la economía de ese país.

Estas medidas fiscales han sido una de las estrategias más controversiales, pero al mismo tiempo defendidas, para incentivar el uso de energías limpias en los países. En Colombia, por ejemplo, el Ministerio de Ambiente logró aprobar un impuesto de $15.000 colombianos por cada tonelada de CO2 generada por la quema de los combustibles, según los factores de emisión de CO2 de cada tipo.

Ahora, una serie de estudios publicados en el Climate Change Economics demuestran que contrario a los estadounidenses, los legisladores colombianos tienen la razón al haber aprobado la medida. De acuerdo con la investigación, este tipo de impuestos no tienen un efecto negativo sobre las finanzas públicas ni el crecimiento de los países si se aplica de la manera correcta.

La investigación fue realizada por 11 grupos de científicos del proyecto Stanford Energy Modeling Forum (EMF), quienes analizaron cuatro modelos posibles para implementar este tipo de impuestos en Estados Unidos.

Los hallazgos de los 11 grupos fueron consistentes: incluso el impuesto más exigente (US$25 por tonelada de CO2, con un aumento del 5 % anual) disminuyó el PIB de ese país en apenas un 0,1 %.

“Encontramos robusta evidencia científica de que este tipo de impuestos que inclusive el impuesto al carbono más exigente significa un crecimiento económico positivo”, señala uno de los reportes.

Eso sin considerar los beneficios económicos de frenar el calentamiento global. Apenas en mayo de este año, un estudio de la Universidad de Stanford comprobó que la riqueza global puede reducirse en más de un 10 % durante este siglo si se incumplen los objetivos acordados por 195 países en el Acuerdo de París para controlar el aumento de las temperaturas. En cambio, cumplir con esas metas beneficiaría al 90 % de la población y podría significar más de US$30 billones adicionales al PIB mundial.

De acuerdo con las investigaciones del EMF de Stanford, implementar estos impuestos podría significar una reducción de emisión de gases de efecto invernadero y una disminución de la polución de entre el 30 y el 50 % para 2040, dependiendo de cuánto aumente cada año. Así, la conclusión de los investigadores es que el éxito en este tipo de medidas no es tanto el valor inicial del impuesto, sino que se incremente rápidamente en el tiempo.