Indígenas piden fondo económico independiente

En la COP20 de Lima, Perú, el líder de la Alianza Mesoamericana de Pueblos y Bosques, asegura que los indígenas son indispensables a la hora de proteger los ecosistemas. “Necesitamos recursos para cuidar el medio ambiente”, dice.

Candido Mezua /Cortesía

Uno de los temas centrales en la Cumbre de Cambio Climático (COP 20) ha sido cómo se van a financiar las acciones para adaptar el mundo y cómo se van a mitigar los efectos de este fenómeno climático. De hecho, ayer, el presidente Juan Manuel Santos anunció que Colombia dará US $6 millones para el Fondo Verde del Clima, el mecanismo de financiación global.

En medio de esta gran discusión, Dejusticia entrevistó a Cándido Mezua, cacique general de la Comarca del pueblo indígena emberá-wounaan de Panamá, presidente de la Coordinadora Nacional de Pueblos Indígenas de Panamá y líder de la Alianza Mesoamericana de Pueblos y Bosques (AMPB) ¿Cuál es la posición de los pueblos indígenas?

¿Cuáles son las propuestas que han presentado durante la COP20?

En el marco de la COP presentamos una iniciativa global para que en el plan para enfrentar el cambio climático no solamente se consideren acciones de mitigación y de adaptación sino que también se tenga en cuenta el desarrollo integral de los pueblos indígenas. Lo que le pedimos a los Estados es que no solamente vean los árboles que cuidan el ambiente sino que tengan en cuenta a los pueblos indígenas que están ahí, que los protegen y los necesitan para vivir.

Para ello, los pueblos indígenas tenemos que tener los recursos para cuidar los ecosistemas. Con ese fin es que estamos proponiendo el establecimiento de un fondo climático territorial indígena diferenciado del de los gobiernos. Lo que estamos pidiendo es que los fondos deben estar dirigidos a entender la situación específica de los pueblos indígenas.

¿Cuáles son los efectos del cambio climático en los territorios de los pueblos indígenas?

Los principales efectos son que las presiones por los recursos son más evidentes. El recurso del agua, por ejemplo, se está agotando en muchos lugares. ¿Y dónde están las principales fuentes de agua? En los territorios indígenas. A su vez, la minería es otra presión que va desde el enfoque económico hasta el ambiental. A las empresas no les importa salvaguardar el ambiente. Sólo quieren aprovecharse del recurso mineral que se encuentra en los territorios de los pueblos indígenas. Por último, el cambio climático ha hecho que ya no exista claridad sobre el tiempo, ni sobre el clima.

Además del fondo especial para asuntos indígenas, ¿ustedes están buscando algo en el Tratado final?

Estamos tratando que el acuerdo establezca con claridad cómo desarrollar las condiciones en igualdad para negociar siempre entre los Estados y los pueblos indígenas. Hasta ahora los pueblos indígenas no somos parte de las negociaciones; no somos parte del equipo activo de negociaciones de cada país. Pero ¿cómo establecer ese marco cuando el 76% de los bosques están en nuestro territorio? Sobre nuestros territorios los Estados en la COP están tomando decisiones sin nuestra participación y sin nuestra consulta. Y estamos diciendo que tenemos derecho a estar a las negociaciones.

Por ejemplo Panamá hasta el momento ha hecho una apertura parcial pero, una cosa es que el gobierno esté interesado en que seamos parte y otra muy diferente es que realmente hagamos parte de la negociación. Todavía los Estados no han hecho nada concreto para que seamos parte activa en las negociaciones.

Mirando hacia el futuro, ¿ustedes tienen pensadas acciones hasta París, en la COP 21?

En la AMPB estamos generando una incitativa global para ir con más peso y fuerza e incidir en los países que toman las decisiones sobre el cambio climático.

¿En qué consiste la alianza global de la que está hablando?

Esto incluye la apertura a otras organizaciones en otras regiones más allá de Mesoamérica creando los objetivos comunes de los pueblos indígenas y las comunidades rurales. Por ejemplo, ya estamos buscando trabajar con organizaciones en Asia, en África y otras organizaciones en Nepal, Congo, Indonesia y Canadá. Ya hay varias organizaciones que se han unido a esta iniciativa a nivel de la AMPB. El objetivo es unir esfuerzos para construir una voz común frente a la COP 21 que será en la COP de París el otro año.

Por último, ¿cómo está la situación de la titulación de los territorios indígenas en su país?

En el caso de Panamá ocupamos el 33% del territorio nacional. El 22% ya cuenta con una legislación que garantiza el territorio pero falta el 11% del territorio por titular colectivamente. Nuestra aspiración es que se legalice totalmente. Los Estados deben tener en cuenta que las iniciativas de cambio climático deben incluir titulación segura.