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hace 1 hora

Insectos al descubierto

Colombia desconoce la riqueza de estos animales de los que depende la salud de los suelos, los cultivos y el equilibrio de los ecosistemas. Tres expertos están empeñados en llenar ese vacío.

A. Amarillo - Suárez

Es común saber que las lombrices son las encargadas de descomponer la materia orgánica en los suelos. Sin embargo, pocos saben que esta labor no la cumplen sólo ellas y que son insectos, específicamente algunas especies de hormigas, las encargadas de nutrir el suelo en climas cálidos.

El desconocimiento acerca de las funciones tanto positivas como negativas que miles de insectos cumplen en la vida humana y en los ecosistemas es lo común, no la excepción. Aunque en Colombia se han hecho investigaciones, la información es limitada debido a la diversidad geográfica y la abundancia de estas especies. Por eso, tres expertos entomólogos realizan desde hace dos años, con el apoyo económico de la Universidad Javeriana, la Universidad de Antioquia y la Universidad Nacional, una investigación que busca elaborar un manual base para dar cuenta de las especies del país y su utilidad.

Ángela Amarillo, Carlos Eduardo Sarmiento y Martha Wolff han realizado trabajo de campo y utilizado la información de sus propias investigaciones, así como de colecciones de insectos que se han hecho en el país y manuales de entomología clásicos, para crear un libro que informe sobre las familias de insectos que existen en Colombia. Este texto servirá como guía no sólo para futuros entomólogos, sino también para médicos y para quienes trabajan en cultivos que dependen o se ven afectados por estos animales.

Aunque el objetivo del proyecto no es descubrir nuevas especies, los investigadores han registrado insectos desconocidos tanto en el país como en el mundo. Ejemplo de ello es la familia de avispas científicamente conocida como Braconeidae, de la que se han detectado 28 especies que se encuentran en el país y 20 de las cuales son nuevas para la taxonomía.

Pero más importante para los investigadores que el descubrimiento de nuevas especies es que su trabajo tenga una utilidad práctica en el país. Los insectos pueden ser herbívoros, depredadores, descomponedores, polinizadores, comedores de semillas o recicladores de nutrientes, y debido a esta multiplicidad de labores resultan fundamentales para el funcionamiento de los ecosistemas.

Según Carlos Eduardo Sarmiento, el 70% de las plantas cultivadas para producir frutos y semillas depende de los polinizadores, que son en su mayoría insectos. Algunos otros, como depredadores y parásitos, controlan naturalmente las plagas en los cultivos, como la broca en el café, y muchos sirven como alimento para otros insectos, mamíferos, aves y reptiles, e incluso algunas especies como el oso hormiguero se alimentan exclusivamente de estos animales.

Sin embargo, el entomólogo señala que no se puede pensar en todos los insectos como algo benéfico. Hay algunos que tienen funciones ambivalentes, como las hormigas cortadoras de hojas, que acaban con los cultivos de cítricos, pero al mismo tiempo airean los suelos para que sean fértiles. Y hay otros que traen a las poblaciones impactos negativos, como los mosquitos transmisores de malaria, de algunos de los cuales se desconoce información fundamental para la prevención y el tratamiento de la enfermedad.

Se estima que en el mundo existen más de un millón de especies y más de 800 familias de insectos, que constituyen el 60% de la diversidad de los seres vivos que habitan el planeta. Por eso, pensar en una clasificación completa que abarque la totalidad de este orden es un reto para los expertos, pero sin duda es también una necesidad. Se estima que en dos años Colombia contará con la información específica de las familias de insectos que habitan en el territorio nacional y que permitirá el uso y manejo adecuado de la diversidad biológica del país.

 

 

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@EstefaniaAvella

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