Javier Bardem se une a la iniciativa para crear la reserva natural más grande la tierra

La organización Greenpeace compartió un video en el que el actor español anunció que sería parte de la expedición a la Antártida que espera demostrar el valor ecológico de esta región del mundo.

El actor Javier Bardem y su hermano Carlos partirán hacia la Antártida el próximo 23 de enero. Greenpeace - Youtube

En un corto video, el reconocido actor Javier Bardem y su hermano, Carlos, se ponen chaquetas, bufandas y gorros y anuncian que el próximo 23 de enero partirán junto a un equipo de científicos y activistas hacia la Antártida, en donde espera crearse la reserva natural más grande de la tierra. (Lea también: WWF pide crear un área protegida en la Antártida tras la muerte masiva de pingüinos)

"Es una oportunidad única para que hagamos historia y demos un paso más en la defensa de los océanos. Quiero contribuir a través de esta campaña de Greenpeace a que se conozca más la importancia del océano Antártico, situado en el fin del mundo y, sin embargo, tan relevante para la supervivencia del planeta", dijo Javier Bardem, español que ha logrado labrarse un camino en Hollywood.

De acuerdo con la ONG Greenpeace, que ha liderado la iniciativa de crear una reserva en esa región remota por casi una década, los hermanos Bardem documentarán, a través de sus redes sociales, la experiencia a bordo del barco “Arctic Sunrise” durante los ochos días que durará la expedición.

El objetivo de este viaje, que partirá desde Punta Arenas (Chile), es presionar a la Comisión para la Conservación de los Recursos Vivos Marinos Antárticos (CCRVMA) para que en su próxima asamblea general amplíe la reserva natural de la Antártida Oriental, que hoy cobija un área de un millón y medio de kilómetros  en el mar de Ross, el último mar “virgen” del planeta.

Según la ong, esta movida podría proteger a casi 9.000 especies de la región de los apetitos voraces de la industria pesquera, que cada vez más se mueve a territorios remotos de la tierra, pues en los océanos más cálidos, la sobrepesca ya no permite tener la misma rentabilidad del pasado. 

Y, de hecho, los intereses pesqueros de dos enormes potencias son las que han bloqueado la creación de la reserva, que ha estado sobre la mesa de la Comisión para la Conservación de los Recursos Vivos Marinos Antárticos (CCRVMA) por ocho años. En la última asamblea, ocurrida en octubre de 2017, fueron China y Rusia quienes se opusieron a la ammpliación del santuario natural.

De acuerdo con información oficial de la CCRVMA, “si bien muchos de los 25 miembros de la CCRVMA consideraron que la propuesta de la reserva marina en la Antártida Oriental estaba lista para su adopción, existen muchas cuestiones científicas y geopolíticas complejas que se plantean en estas negociaciones”.

En plata blanca: los intereses pesqueros de China y Rusia bloqueraon la iniciativa liderada por la Unión Europea y Australia para extender la reserva.

En octubre, tras esta decisión, el jefe del programa para la Antártida de WWF, Chris Johnson, dijo que "estamos dejando que las diferencias obstaculicen la forma en la que respondemos a las necesidades de la frágil vida salvaje”, que incluye pingüinos, focas, merluzas negras, ballenas y grandes cantidades de krill, la base de la dieta de muchas especies y  cuya pesca sería clave para los mercados chinos y rusos.