Jirafa masai declarada "en peligro de extinción"

En los últimos 30 años, el 50% de las jirafas masai, que viven en Kenia y Tanzania han muerto. Los científicos declararon "en peligro de extinción" a la especie de jirafa más popular del mundo.

Giraffa camelopardalis. Solo quedan 35.000 ejemplares en el mundo. Wikimedia Commons

Científicos de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN) declararon en peligro de extinción a la jirafa masai (Giraffa camelopardalis), tal vez la especie de jirafa más famosa del mundo. 

Según la lista roja de especies amenazas del IUCN, en el mundo solo quedan 35,000 ejemplares en las sabanas de Kenia y Tanzania, Su decline se debe a la caza furtiva y los cambios en la tierra. Es decir que en los últimos 30 años, el 40% de la población de jirafas masai ha desaparecido. 

Según los datos de investigación y seguimiento in situ que hace la IUCN antes de declarar a una especie en amenaza, estas jirafas tienen un plan de recuperación y la tierra en donde viven está de alguna manera protegida o en proceso de conservación, sin embargo, no hay programas de educación aún o de planes de manejo regionales dedicados a salvar a esta especie. Adicional a esto, ningún país africano tiene en sus leyes a las jirafas como una especie estratégica para al conservación (no es el caso de ciertas especies de rinocerontes o elefantes). 

Las jirafas masai son icónicas, dice Tanya Sanerib, directora legal internacional del Centro para la Diversidad Biológica, a la revista Nat Geo. "Dado que son una de las subespecies más grandes de jirafas, son el animal "por excelencia" en el que probablemente pienses cuando piensas en jirafas. Para que esta subespecie se declare en peligro de extinción es una llamada de atención", dice Sanerib.

Segú la misma revista, la caza de jirafas es ilegal tanto en Kenia como en Tanzania, pero son cazadas furtivamente por su piel, carne, huesos y colas. Se calcula que entre el 2 y el 10 por ciento de la población es cazada ilegalmente cada año en el Parque Nacional Serengeti en Tanzania, según la UICN. La caza furtiva ha aumentado debido a los disturbios civiles y los mercados emergentes para las partes de jirafas, incluidas las joyas de la cola y las tallas de huesos. Incluso hay una creencia entre algunos de que la jirafa, la médula ósea y los cerebros pueden curar el VIH y el SIDA, informaron los medios tanzanos. (Obtenga más información sobre cómo las jirafas en África central están siendo saqueadas por sus colas).