Kenia multa con cuatro años de cárcel el uso de bolsas plásticas

El gobierno de ese país expidió la ley que además, podría imponer multas de hasta US$40.000. Hasta ahora, es la medida más estricta en el mundo frente a este problema ambiental.

En Kenia las bolsas plásticas terminan en playas, caminos y hasta en los estómagos del ganado.Pixabay

De ahora en adelante, producir, consumir e incluso cargar bolsas plásticas puede llevar a un keniano a la cárcel por cuatro años. O, si lo prefiere, puede pagar una multa de US$40.000 para compensar los dañinos efectos sobre el medio ambiente que tienen este tipo de productos.

Así, Kenia se posiciona como el país con la legislación más estricta en términos de reducción de la contaminación asociada al plástico. Otros 40 países −incluido Colombia− han tratado de desincentivar el uso de estas bolsas, bien sea mediante el cobro de impuestos o mediante restricciones. Pero hasta ahora, ningún país había llegado hasta la penalización de su uso.

Este problema es grave: de seguir como vamos, para el año 2050 habrá más plástico que peces en el mar, señaló un informe publicado por el Foro de Davos y realizado con la fundación Ellen MacArthur.

Además del evidente deterioro para las aguas, las bolsas de plástico que terminan en el mar representan un peligro para las tortugas y otros peces que se las tragan al creer que son comida y, posteriormente, se asfixian.

Lo interesante de esta medida, que se empezó a gestar hace diez años, es que pone barreras tanto para consumidores como para los productores. De hecho, la ministra de Ambiente de ese país, Judy Wakhungu, señaló que la medida se aplicara inicialmente sobre los manufactureros.

Esto no tiene muy contestos a los productores del país. De acuerdo con el medio The Guardian, la Asociación de Manufactureros del país dijo que la medida le costará el empleo a 60.000 kenianos y obligará a 167 manufactureros a cerrar sus fábricas. Y es que el país lidera la exportación de este producto en la región y cada mes consume 24 millones de bolsas.

Por ahora, señaló la cadena BBC, los consumidores no serán encarcelados sino que se les dará una advertencia y se les confiscarán los empaques. A quienes visiten el país, por otra parte, se les confiscarán este tipo de productos en el aeropuerto.