La alerta de 15 mil científicos para salvar el planeta

En un documento, expertos de 184 países advierten sobre la necesidad de tomar medidas urgentes. Dicen que la Tierra se aproxima a un punto en el que será muy difícil dar marcha atrás.

Más de 121 millones de hectáreas de bosque han sido taladas.

Las altas tasas de deforestación, la pérdida de agua dulce, la creciente contaminación de los océanos, la extinción de más especies y el sobrepoblamiento de la Tierra son algunos de los temas que más inquietan a la comunidad científica. Su preocupación la acaban de resumir en un manifiesto publicado en la revista BioScience, en el que hacen una advertencia sobe lo catastrófico que puede llegar a ser el futuro si no se toman medidas drásticas. El documento lo firman 15 mil científicos de 184 países.

Según el documento, liderado por William Ripple, de la U. del Estado de Oregón (EE.UU.), el daño que está sufriendo el planeta es “sustancial e irreversible”. “Los firmantes de esta segunda advertencia no sólo no están lanzando una falsa alarma, sino que están reconociendo que existen señales obvias de que estamos yendo por un camino insostenible”, le dijo Ripple a la agencia Sinc.

No es la primera vez que una gran comunidad de expertos se unen para prender las alarmas y hacer un urgente llamado de atención. En 1992, 1.700 científicos también se habían unido para lanzar una alerta sobre los efectos que estaba causando el hombre en el ambiente. De sus presiones surgieron iniciativas para proteger especies y promover las energías renovables.

En esta ocasión, los 15 mil científicos esperan que su mensaje llegue a los encargados de tomar decisiones. Muchos de ellos están ahora reunidos en Bonn, Alemania, en la Cumbre del Clima. La advertencia para ellos es concreta: “Pronto será demasiado tarde para cambiar el rumbo de nuestra trayectoria fallida”.

El sustento detrás de sus argumentos son cifras inquietantes: mientras la población humana ha aumentado 35 %, el número de reptiles, anfibios, aves, mamíferos y peces ha caído en 29 %. Además, ha habido una reducción de 26 % en la cantidad de agua dulce disponible por habitante y la pérdida de bosque asciende a más de 121 millones de hectáreas. Sólo en Colombia fueron taladas, en 2016, 178.597 hectáreas, 44 % más que en 2015.