La apneísta Sofía Gómez se queja de la contaminación en el aire de Medellín

La pereirana expresó mediante un mensaje en su cuenta de Twitter la tristeza que le causa la pésima calidad del aire de la ciudad.

La apneísta Sofía Gómez batió dos records en 2017 al sumergirse, primero, 83 metros en el mar, y luego descendió un metro más en Domínica, su lugar de residencia. Prensa BBVA

Sofía Gómez, la apneísta colombiana que el año pasado logró la proeza de sumergirse 83 metros en el mar en la categoría bialetas, se manifestó el pasado martes 6 de marzo frente a la pésima condición del aire de la ciudad de Medellín. (Lea también: ¿Cómo va el aire de Medellín? Así avanza la jornada tras declaración de estado de alerta)

A través de su cuenta de Twitter, la deportista expresó la tristeza que le genera no poder regresar a Medellín por el “aire tóxico” que hoy se respira en la ciudad. Hasta el momento, el tuit de Gómez acumula 132 retuits, 25 respuestas y 702 “me gusta”.

La apneísta no exagera. Desde la semana pasada la calidad del aire en esa ciudad viene empeorando, hasta alcanzar un pico el pasado 6 de marzo. Ese día, a las 8:00 am cuatro de las 21 estaciones que miden la calidad del aire en Medellín reportaban aire dañino, lanzando una señal de alerta roja. Cuatro horas más tarde, ya eran 12 las estaciones que reportaban una situación crítica de contaminación. (Puede interesarle: El 70% de los compromisos del Pacto por el Aire del Valle de Aburrá son puro humo)

Por eso, el Área Metropolitana y la Alcaldía anunciaron que la ciudad entraba en estado de alerta máxima y tomaron algunas medidas para enfrentar de forma temporal la situación. Una de ellas, es la implementación de un pico y placa para seis dígitos durante la semana. Además, los carros y motos con modelos anteriores a 1996 deberán quedarse quietos entre las 5:00 am y las 9:00 pm. Las volquetas y camiones de antes de 2009 deberán seguir el mismo protocolo.

Asimismo, el Metro de la ciudad anunció que, debido a la emergencia ambiental, su horario de hora pico (en el que pasan trenes que no paran en todas las estaciones, para agilizar el tráfico) se extendería dos horas en la mañana y la tarde, y que sus trenes pasarían cada tres minutos.

Así se veían las estaciones de medición de la calidad de aire de Medellín en la mañana de este 7 de marzo. / SIATA

¿Por qué Medellín está en emergencia ambiental una vez más?

Desde 2013, las alertas por la calidad de aire de Medellín se han vuelto recurrentes. De hecho, en 2017, justo en esta misma época del año, la ciudad alcanzó concentraciones del material particulado (pequeñas partículas provenientes de la quema de combustibles) en niveles peligrosos para el desarrollo normal de la vida humana.

La causa de estas emergencias -a pesar de que la ciudad cuenta con el sistema de transporte público más limpio del país- es la condición geográfica del Valle de Aburrá: el estrecho valle actúa como una “olla” que, si se tapa de nubes, no permite la salida del material contaminante a capas superiores de la atmósfera.

En esta época del año, las lluvias y neblina baja no han permitido que el material particulado más contaminante, el que no supera los 2,5 microgramos en tamaño, circulen por el valle. Como le explicó a El Colombiano Carlos David Hoyos, el director del Siata, las nubes bajas no permiten que los rayos del sol entren a la ciudad, impidiendo que el aire contaminado suba y sea arrastrado por las corrientes de aire fuera del valle.

Así, el cielo de Medellín se viene tornando eternamente gris. Se espera que esta situación dure hasta abril, cuando terminen el periodo de transición entre la época de lluvias y la seca. De acuerdo con las predicciones meteorológicas, lo mismo ocurrirá entre octubre y noviembre.