La explicación del derrame de petróleo en La Lizama según Ecopetrol

En entrevista, Felipe Bayón explica cuál es el cronograma que viene para la limpieza de la quebrada La Lizama y Caño Muerto. Además, cuenta que de los 1.456 animales rescatados, 97% fueron devueltos a su hábitat.

Hay 768 personas trabajando en la limpieza, de las cuales 424 son de la comunidad (120 son pescadores).Ecopetrol

Hace un mes el derrame de petróleo en el corregimiento La Fortuna, en Barrancabermeja, alertó al país. Se estaba viviendo una las tragedias ambientales y sociales más grandes en la historia de la región. Nadie daba respuestas claras. Ecopetrol decía que el pozo causante del desastre, el Lizama 158, hacía parte de los cinco que habían sido abandonados en febrero de 2016, es decir, técnicamente ya no se trabajaba allí. Pocos días después, se hizo público un informe en el que el mismo Ecopetrol reconoció posibles fallas de revestimiento en él. (Puede leer: La Lizama vs. las peores tragedias ambientales de Colombia)

No se puede negar la dimensión del desastre. El derrame virtió 550 barriles de petróleo sobre dos afluentes del río Sogamoso, el caño muerto y la quebrada La Lizama. La zona es, además, de gran riqueza agrícola y ganadera: los campesinos de la región estiman que unas 16.000 cabezas de ganado dependían de estas fuentes de agua. Hasta el momento, según cifras oficiales, se ha confirmado la muerte de 2.442 animales, la afectación de 5.507 árboles y se han reubicado 21 familias. Más de 400 pescadores perdierno la oportunidad de vender pescado en semana santa, una de las grandes oportunidades de negocio en el año.

Sin embargo, con el paso de los días y ante tantas inquietudes, la desinformación y las noticias falsas se tomaron las redes. Circuló un video de un lavamanos en Lebrija que escupía agua negra, que resultó ser falso. Luego, se sumaron las imágenes de un tigrillo muerto y de un centenar de peces sin vida, que también se desmintió. 

Aun así, Ecoeptrol ha sido duramente cuestionado. Felipe Bayón, presidente de Ecopetrol, habló con El Espectador para aclarar la mayoría de las dudas. Explica exactamente qué fue lo que pasó y cuál es la evaluación que hace la empresa. También habla del reporte de la Contraloría de 2015 en el que, supuestamente, alertaba lo que podría pasar con dicho pozo.

¿Qué fue exactamente lo que pasó con el pozo Lizama 158?

En el pozo Lizama 158 tuvimos un afloramiento que se dio a 200 metros de la cabeza de este, es decir, como a dos cuadras. Esto se manifestó el 2 de marzo, donde hubo una mancha de crudo sobre un potrero. Después, el 11 del mismo mes, la mancha se volvió más grande. Entre el 12 y 15 fue cuando se presentó el derrame de crudo que, en total, fueron 550 barriles, no de 23.000 como se ha especulado. El volumen fue superior por el lodo y el agua. A partir del 15 de marzo no volvió a caer crudo en los cuerpos de agua y hasta el 2 de abril sumamos 17 días en los que no ha caído crudo. Esto es una excelente noticia porque ya no hay más fluidos que, eventualmente, pudiera llegar a cuerpos de agua. El riesgo bajó considerablemente.

¿Cuál es la última evaluación de los impactos ambientales de Ecopetrol?

Nosotros en este momento tenemos 1.456 animales rescatados, de los cuales el 97% fueron devueltos a su habitad natural. Lamentablemente, 2.442 murieron. Además, en el manejo de fauna tenemos un grupo de la organización Cabildo Verde que, junto a veterinarios, nos están ayudando con la atención y alimentación de los animales domésticos y los que son nativos en la zona (como la falsa Mapaná, ranas, peces, ranas venenosas, boa arborícora, tortugas, iguanas, babillas, garzas, faras, morrocoyes, cangrejos y aves).  (Puede leer: Periodistas santandereanos muestran la dimensión de la tragedia en Lizama)

Tenemos un inventario de 576 individuos no afectados y 5.507 árboles afectados. Esto no quiere decir que esta cantidad de árboles vayan a morir, sino que hay que hacer con ellos un proceso de limpieza y de recuperación. Además, constantemente estamos haciendo monitoreos de la calidad del agua, del aire y de los suelos, para analizar todo lo que, de alguna manera, generó el derrame de fluidos y de lodo. Para este seguimiento se usan drones y cinco lanchas.

En este momento, en los cuerpos de agua, entre la quebrada Lizama y el Caño Muerto, hay 14 puntos de control, 127 barreras físicas y otros tres puntos sobre el río Sogamoso. También, hay 768 personas trabajando, de las cuales 424 son de la comunidad (120 son pescadores). La ayuda de ellos es fundamental en el cuidado y en el repoblamiento del río porque lo conocen con detalles ya que han trabajado hace muchísimos años en él.

¿Cuál es el cronograma de trabajo que viene?

Nosotros tenemos que sellar definitivamente el pozo, que es algo que puede durar tres o cuatro semanas. Cuando podamos entrar bien a la zona y montar la unidad, tendremos una visión más clara. Desde el punto de vista del plan de contingencia de recuperación y restauración, seguimos recogiendo el crudo, ya hay gran parte de éste levantada. Nos quedaremos allí hasta que culmine la labor.  (Puede leer: “El pozo de petróleo La Lizama está totalmente sellado”: Minambiente)

Cabe resaltar que les hemos brindado ayudas puntuales a las comunidades. Por ejemplo, a los pescadores con el trabajo y les hemos suministrado más de 400 mercados para la subsistencia. 81 personas fueron reubicadas de manera preventiva y hemos suministrado agua potable por medio de tanques y esperamos la construcción de jagüeyes a finqueros. También hay un centro de atención médica en La Fortuna, hasta el momento, han realizado 95 consultas. 

¿Cuánto tardaría y costaría limpiar la zona?

En limpiar la zona nos tardaremos lo que debamos, es decir, es un trabajo del día a día y no hemos escatimado recursos. Hemos tenido un gran progreso. Antes de ayer estuve en el punto 12, 13 y 14 y la mejoría es notoria.

¿Por qué se demoraron en alertar de lo ocurrido en el pozo?

La alerta se hizo dentro de las 24 horas iniciales, es decir, del 2 al 3 de marzo, pero es importante entender que para ese entonces era una mancha en un potrero. Y, del 11 al 12, comienza un flujo muy grande de hidrocarburos con lodo y agua, y eso cambió las condiciones. A esto, se le sumó unos fenómenos de precipitación y lluvia muy grandes. La emergencia ha ido cambiando y el punto importante es que desde el 15 de marzo no ha vuelto a caer crudo.

¿Es cierto que la Contraloría había advertido de los riesgos del pozo?

Quiero aclarar que nosotros valoramos ampliamente los reportes de la Contraloría porque nos ayudan a mejorar temas operativos, que son esenciales. En el reporte de 2015 la Contraloría no hace mención al pozo Lizama 158, sino habla de otros, específicamente cinco. Dicho reporte nos llega en diciembre de 2016. Nosotros desde febrero de 2016 comenzamos con el trabajo de abandono de pozos, esto quiere decir que técnicamente están cerrados. Y, hoy en día, estos están abandonados de manera técnica.

(Lea: Desde 2016, Ecopetrol sabía de fallas mecánicas en pozo del derrame de petróleo)

¿Cree que Ecopetrol debe prepararse para enfrentar una transición energética? ¿Cómo ve el panorama?

Yo creo que el país tiene autoabastecimiento hoy en día y tiene seguridad energética. Producimos la gran cantidad de energía que consumimos. El país está creciendo económicamente, hay más gente y va a requerir más combustible, más gasolina, más diésel, más energía en general. En ese sentido, Colombia necesita las fuentes adecuadas, por eso es importante que sean limpias. Nosotros hemos dicho que queremos producir mucho más gas y hace le estamos apostando. Nos estamos metiendo más en el área de biocombustibles y seguiremos trabajando en esa zona.

Hay 17 puntos de control instalados, 127 barreras de contención, 28 tanques y cinco piscinas de recolección.
/ Ecopetrol

 

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