Las mejores prácticas ambientales de 2017

El pasado 16 de agosto fue entregado en la ciudad de Bogotá Reconocimientos a Mejores Prácticas Ambientales BIBO 2017. Conozca aquí a todos los ganadores.

Miembros del Programa Integral Red Agua Piragua, dirigido por la Corporación Autónoma Regional del Centro de Antioquia (Corantioquia) que recibió un galardón especial.El Espectador

“La creatividad humana es el único recurso que no tiene límites”, pronunció la directora de WWF-Colombia, Mary Lou Higgins, en la ceremonia de Reconocimientos a Mejores Prácticas Ambientales BIBO 2017, el pasado 16 de agosto en Bogotá. Una premiación que por sexto año visibiliza el compromiso de la academia, las empresas nacionales y fundaciones del país en la lucha por un desarrollo sostenible.

En esta ocasión el director del programa Colombia Bio de Colciencias, Felipe García; el director del Centro Nacional del Agua de la ANDI, Ricardo Lozano, y el consultor en temas de cadenas de valor sostenibles de WWF Colombia, Martin Ramírez Mejía, fueron los encargados de elegir entre 135 entidades postuladas los mejores proyectos del país.

 

Categoría: Espacios Naturales Sostenibles

Se evaluaron proyectos que buscan la restauración, conservación y protección de los ecosistemas.

En el reconocimiento para Empresas, las acciones de la Policía Nacional de Colombia para prevenir y controlar el comercio ilegal de fauna silvestre fueron homenajeadas en esta ocasión como una de las mejores prácticas ambientales de 2017. Con el proyecto Adiestramiento de caninos en la detección de animales silvestres, la Fuerza Pública ha rescatado 1.800 animales en lo que va del año. La tortuga hicotea fue identificada como la mayor víctima del mercado ilegal, ya que su carne es comercializada en algunos lugares del país.

El proceso policial es de “entrenamiento para adiestrar a los caninos y capacitarlos, como a los oficiales; un binomio”, aseguró el brigadier Fabián Laurence Cárdenas al recibir el reconocimiento BIBO. Los olores con los que se entrenó a los caninos forman parte del banco de centro de recepción de flora y fauna de la Secretaría Distrital de Ambiente de Bogotá tras identificar las especies más traficadas: tortugas, monos, serpientes, loros y reptiles.

En cuanto a la Fundaciones, el Batallón de Infantería N° 38 Miguel Antonio Caro de Facatativá fue reconocido por su programa educativo Sembrando paz, vida y reforestación. El teniente coronel Julio Alejandro Camargo Pardo, líder de la iniciativa, ha preparado a los jóvenes que prestan su servicio militar para promover la reforestación y conservación de especies de la zona.

La labor de recuperar las especies nativas al reemplazarlas por las invasoras, preservar las fuentes hídricas del municipio y vigilar con ayuda de la comunidad el crecimiento de las áreas reforestadas en el Parque Arqueológico de Facatativá le mereció al Ejército Nacional un galardón. 

Finalmente, en la subcategoría Academia, la Universidad de Córdoba - Institución Educativa La Fortuna se destacó con su proyecto Escuela-bosque, un programa para la vida, el cual está enfocado en formar a los estudiantes del municipio de Planeta Rica para que conozcan la biodiversidad de la región y aprovechen de manera sostenible los espacios naturales que los rodean, en especial sus bosques y fuentes hídricas.

Además, el programa se ha convertido en un espacio para dar a conocer los esfuerzos de la población para gestionar su economía local a partir del buen uso del medioambiente.

 

Categoría: Desarrollo sostenible

Se evaluó el desarrollo social, ambiental y económico de los proyectos participantes.

La Empresa galadornada fue Alpina, por su Gestión Estratégica Ambiental (GEA), un proyecto que nació hace cinco años con el objetivo de usar de manera consciente y racional la materia prima, disminuir el impacto ambiental y contribuir a la eficiencia de los procesos internos de la multinacional.
Entre las prácticas de la empresa está la optimización del agua al lavar carrotanques, la decisión de repartir los productos de noche, cuando no hay trancones, para reducir las emisiones de CO2 y el consumo de combustible.

Asimismo, el proyecto ha cerrado el ciclo de papel y cartón al reutilizar las cajas de leche para construir nuevas, un proceso que evitó la tala de 38.077 árboles desde que está en marcha GEA.

Por su parte, la Fundación galardonada fue la Fundación Centro de Entrenamiento en Energías Renovables (Funcener) resultó ganadora por Niños Cuidadores del Planeta Tierra, un proyecto de responsabilidad social financiado con los talleres de educación ambiental que la fundación ofrece en colegios privados de Bogotá.

La iniciativa busca despertar conciencia en niños entre cinco y quince años sobre mitigación y adaptación al cambio climático a través de ejercicios prácticos como construir carros solares a partir de CDS y tapas reciclables y construir molinos de viento en origami a fin de aprender sobre energía eólica.

Los estudiantes aprenden a sembrar plantas para cuidarlas como si fueran sus mascotas y reciben lecciones sobre bioconstrucción con base en modelos nativos, donde se utiliza la guadua y el bahareque. 

“El proyecto aborda un asunto crucial: dar un giro del egocentrismo hasta el ecocentrismo. Trabajar con nuestras juventudes y nuestros niños en primera estancia es lo más importante”, sugirió el director general de la fundación, Eduard Aristizábal Botero, tras recibir el premio a la mejor práctica BIBO.

En cuanto a Academia, el colegio José Félix Restrepo IED, ubicado en el sur de Bogotá, se destacó por su proyecto Formando Lideres en Transformación Social. “Mis estudiantes son de colegio distrital y estamos cambiando el mundo”, comentó el profesor Hammes Reineth Garavito, quien ha liderado la iniciativa para empoderar social, cultural y ambientalmente a sus estudiantes.

El proyecto se enfoca en tejer saberes ambientales alternos y ancestrales para que los jóvenes reconozcan sus territorios, es decir, sus propios cuerpos, el medioambiente, la mitología de los grupos indígenas que suelen ir de visita al colegio y las características de su misma localidad. Todas las prácticas de la institución apuntan a desarrollar los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible de la agenda 2030.

 

Reconocimiento especial 

Por último, la campaña BIBO le brindó un reconocimiento especial al Programa Integral Red Agua Piragua, dirigido por la Corporación Autónoma Regional del Centro de Antioquia (Corantioquia) en 80 municipios de su jurisdicción. El objetivo de la autoridad ambiental es crear una cultura de información a través de redes sociales de monitoreo para que las comunidades gobiernen de manera sostenible los recursos hídricos de la región. 

“Nuestro compromiso es contar con lluvias, gracias a eso sabemos qué tiempos son secos o cuáles son lluviosos, cuándo sembramos y cuándo no a través de un lluviometro. Es importante conocerlo para protegernos del riesgo ambiental”, contó una de las participantes del programa en el municipio de Andes, Antioquia.