Se llevó a cabo el pasado 4 de octubre

Las tareas pendientes del agua en Santander

En el Encuentro por el Agua de Bucaramanga, los asistentes identificaron los problemas, retos y metas para los ríos Sogamoso y Suratá, dos de las cuencas más importantes de la región.

Al Encuentro asistieron 80 representantes de los sectores público y privado y de la sociedad civil. / Fotos: Encuentros por el Agua Bibo

Aunque el páramo de Santurbán es imprescindible al hablar de agua en Santander, otras cuencas de la región, como el río Sogamoso, compartido con Boyacá, y el río Suratá, nacido arriba en el páramo, son fundamentales como recurso hídrico en la región. Ambos son tan importantes para el desarrollo del departamento que el Encuentro por el Agua 2018 se concentró en el estado de sus cuencas. Durante cuatro horas, alrededor de 80 actores de los sectores privado y público conversaron sobre sus problemas, retos, acciones y metas más urgentes. (Lea: Así corre el agua en Caldas) 

Este Encuentro, que tuvo lugar por sexto año consecutivo en Bucaramanga, es una iniciativa de Isagén, El Espectador y WWF, junto con Bavaria como nuevo aliado. En él, los participantes priorizan sus asuntos hídricos pendientes con el fin de poner en marcha una solución, sea de quien sea la responsabilidad.

Para ello participan. Primero califican si el agua que ofertan ambas cuencas alcanza para todo el año, si es suficiente para cubrir a todos los usuarios, si está contaminada. Asimismo miden el estado de sus ecosistemas y la efectividad de incentivos de conservación o pagos por servicios ambientales. Finalmente, califican el rol de las organizaciones que trabajan alrededor del agua y los planes que están hechos para ellas.

Gracias a esto, las empresas (como son los casos del Acueducto Metropolitano de Bucaramanga o la Empresa de Servicios de Santander), autoridades ambientales (Fundación Natura o el Fondo de Agua de Bucaramanga y el Movimiento Conciencia Ciudadana, entre otras), expertos de universidades de Santander y representantes del Gobierno determinaron el malestar general de sus recursos hídricos. Sus percepciones, medidas por votaciones, no fueron favorables.

Las corporaciones autónomas regionales de Santander y las alcaldías no participaron en ese diagnóstico, por inasistencia. No obstante, el panorama descrito por los participantes reveló una alta contaminación en ambas cuencas y una baja articulación para trabajar por los ríos, baja efectividad de sus planes de manejo y una pobre implementación para conservarlos.

Uno de los mayores problemas que comparten ambas cuencas es que un vacío en su ordenamiento. El Plan de Manejo y Ordenamiento de una Cuenca (POMCA) diseñado para cada o no está aporbado como en el caso de la cuenca Sogamoso o no es efectivo como en Suratá. Esta herramienta es, en palabras sencillas, como el POT de un río: es el documento en el que se dice qué se puede hacer en el río y qué no, o qué usos están permitidos o prohibidos.

De hecho, según el director del Consejo de Gestión del Riesgo de Santander, Ramón Andrés Ramírez, "hay municipios con gran concentración de personas que no tienen planta de tratamiento de aguas residuales, un plan maestro de alcantarillado. Hay una falta de ordenamiento territorial y sin ninguna autoridad. Necesitamos los estudios de amenaza al riesgo y vulnerabilidad de cara a los municpios para caracterizar los usos del suelo", sostuvo el funcionario. 

Sin embargo, la cuenca del Sogamoso parece tener un enredo en sus orígenes. Porque, "este río no nace en Santander y tiene otras corporaciones asociadas en Cundinamarca y Boyacá. Desde esas alturas, este afluente a traviesa otras problemáticas importantes y no ganamos nada con planear algo aquí si lo recibimos a medias", explicó Claudia Lucía Álvarez, director ambiental de Isagén. 

Esos asuntos, delegados a la voluntad política según los participantes, son una parte del lío. La información que debería alimentar estos instrumentos debe también estar disponible a nivel local, se insistió en el evento. Con base en ello, consideró Felipe Bustamante, de la corporación Buen Ambiente, podría hacerse una estimación de cuánto vale conservar en la cuenca, en este caso la del Suratá. 

De esa manera, un ciclo de deudas estarían saldadas. Información, gobernanza y conservación. Cumplir con esos tres puntos a cabalidad podría garantizar la salud de los ríos Sogamoso y Suratá, teniendo en cuenta las presiones que sobre ambos reposan y la voz de alarma de los actores que confluyen alrededor del recurso hídrico en Santander. 

 

 

Los compromisos que pide Suratá 

1. Tener un sistema público de información a nivel local y un monitoreo juicioso de esta cuenca

2. La gobernanza y la articulación de actores alrededor del río Suratá/Tona

3. Impulsar alternativas de producción sostenible y reconversión en la región

Actor clave: Acueducto Metropolitano de Bucaramanga

SOLUCIÓN:

Al captar agua para el 34 % de la población de Santander, esta empresa "tiene que sentar a las autoridades ambientales y demás actores para que aplique los conocimientos sobre la cuenca". Así lo dictaron los participantes en el Encuentro por el Agua 2018. 

- Asimismo, expertos de la academia y autoridades ambientales tienen la tarea de realizar estudios de aguas subterranas para medida efectiva de conservación.