Lo que sucedió en el primer día de la COP23

La sensación de urgencia y la necesidad de acción inmediata presidieron la inauguración de la Cumbre del Clima de Bonn (COP23), dirigida por Fiyi, en la que se busca articular el Acuerdo de París para poner freno al calentamiento global con un esfuerzo multinacional coordinado.

La ministra alemana de Medio Ambiente y anfitriona de la cumbre, Barbara Hendricks. EFE

La cita, que se prolongará hasta el 17 de noviembre, trata de empezar con la letra pequeña del Acuerdo de París de 2015, especialmente en lo relativo a las contribuciones económicas y el cumplimiento de objetivos, así como luchar contra la sombra del abandono de Estados Unidos del pacto, que deja un vacío político y un agujero financiero. (Lea también: Así se construye el muro para frenar el cambio climático)

A su juicio, es esencial que en este encuentro se fijen “los compromisos financieros y de mitigación” de los efectos del calentamiento global, y que se dote de un “manual de instrucciones” al Acuerdo de París.

En concreto, según han apuntado expertos y representantes nacionales, la reunión debe empezar a aclarar cómo se deben presentar los planes de reducción de emisiones de cada país para que sean transparentes y comparables, y de qué modo se deberán revisar al alza estos objetivos.

Espinosa agregó en una rueda de prensa que Bonn debe ser “la plataforma de salida de un nuevo nivel de ambición” ya que las promesas de recorte de emisiones anunciadas hasta ahora, incluso si se implementan completamente, “no son suficientes” para limitar el calentamiento a dos grados centígrados frente a niveles preindustriales.

Avanzar en el Acuerdo de París

El presidente de la COP23, el primer ministro de Fiyi, Frank Bainimarama, habló por su parte de “hacer todo lo posible por hacer avanzar” París y “elevar la ambición” con el objetivo de frenar el calentamiento global.

“Si no estamos a la altura del reto, fracasaremos”, advirtió el jefe de gobierno del país que preside de la Cumbre del Clima, una isla-nación en el Pacífico Sur amenazada por la subida del nivel del mar que, por motivos logísticos, ha colaborado con Alemania para la organización del encuentro.

La ministra alemana de Medio Ambiente y anfitriona de la cumbre, Barbara Hendricks, alertó en este mismo sentido sobre el “punto de no retorno” al que se acerca la humanidad si no se presta atención a los límites fijados en París, por lo que también pidió centrarse “en la acción y la implementación”.

Además, Bainimarama subrayó que “la única forma de poner a tu país primero es unirse en los esfuerzos con las demás naciones” en referencia al “América primero” del presidente de EEUU, Donald Trump.

Acción y celeridad en la implementación

Por su parte, el comisario europeo para Acción Climática y Energía, el español Miguel Arias Cañete, indicó a través de un comunicado que “ahora es el momento de actual para traducir la ambición en acción y acelerar la implementación”.

Está previsto que decenas de ministros y líderes como el presidente francés, Emmanuel Macron, y la canciller alemana, Angela Merkel, se sumen a la cita de Bonn a partir del miércoles de la próxima semana, cuando empiece el tramo político de la cumbre.

La ayuda alemana

El Gobierno alemán aprovechó además el inició de la COP23 para anunciar que destinará 100 millones de euros más de los hasta ahora comprometidos para ayudar a los países en vías de desarrollo a copar con las derivadas del cambio climático.

Manifestaciones de protesta

La apertura de la COP23 ha estado precedida de varias manifestaciones y acciones de protesta en la antigua capital federal alemana, Bonn, y sus alrededores, algunas con decenas de miles de participantes, entre las que destacó ayer el bloqueo de una mina a cielo abierto que quería exigir el fin del empleo del carbón. 

 

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