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Los techos verdes también son buenos para las personas

Según investigadores, mejora la calidad del aire, mitiga efectos del calentamiento global y reduce el estrés que producen las olas de calor.

Gustavo Torrijos - El Espectador

 Llenar de vegetación los techos de las edificaciones se ha convertido en un fenómeno global. El mes pasado, Francia aprobó una norma que obliga a que los edificios que se encuentran en zonas comerciales tengan paneles solares o este tipo de diseños. También, dentro de los requerimientos para el funcionamiento de nuevas fábricas, en Canadá y Suiza, está la instalación de este tipo de plantaciones. (Vea: Techos verdes para rescatar la ciudad)

 

Varias ciudades de Estados Unidos, como Washington, ya le están apostando a estas tecnologías de techos verdes e inteligentes, pues son capaces de brindar beneficios privados y públicos que incluyen el ahorro de energía para los propietarios de edificios, la reducción de las altas temperaturas del verano y las mejoras en la salud y calidad de vida, hasta corte los efectos del calentamiento global.

 

Muchos piensan que los techos verdes equivalen a tejados con plantas, pero hay quienes se especializan en técnicas de diseño y que convierten este espacio en zonas inteligentes. Estos no solo funcionan para reducir el calor en zonas urbanas, sino también para mejorar la salud de los ciudadanos. Así lo asegura un artículo del Washington Post, a partir de un nuevo informe sobre el impacto de los “techos inteligentes”, realizado por la firma Capital E, experta en la construcción verde y tecnología.

Si bien, cuenta el Washington Post, se saben cuáles son las funciones de los techos verdes en el medio ambiente, aún no se han determinado cuáles son los beneficios para las personas. Greg Kats y Keith Glassbrook , quienes construyeron este informe, determinaron que el impacto está en la mejora de la salud de los residentes en las zonas urbanas en Estados Unidos.

Estos techos representan entre el 15 al 25 por ciento de las superficies en las ciudades y se convierten en oportunidades para que se corte el efecto de las “islas de calor en zonas urbanas”. Además, el crecimiento de la vegetación en estos lugares aumenta las tasas de evaporación y transpiración y brinda sombra al techo. A través de estos procesos, según el estudio relevado por el medio estadounidense, se pueden reducir los contaminantes del aire.

El estudio reveló que el uso de tales técnicas puede tener beneficios para la salud pública, sobre todo para los adultos mayores que tienden a ser más vulnerables a las enfermedades relacionadas con el calor y la mala calidad del aire. Eso sin contar que puede reducir el estrés por el calor extremo en la época de verano.

 

Los investigadores esperan que este reporte sea relevante para los diseñadores, arquitectos y las alcaldías, para que las nuevas construcciones traten de luchar en contra de los efectos que produce el clima y los fenómenos como el de las “islas de calor en zonas urbanas”. Esta nueva metodología le sugieren a las ciudades que empiecen a cuantificar los beneficios de los techos verdes para que comiencen a incentivar este tipo programas a favor del medio ambiente.