Más de 200.000 envases ha logrado reciclar el Metro de Medellín

En sólo dos meses la iniciativa Recarga Verde, que recibe botellas reciclables a cambio de saldo para montar en este transporte público, ha dado un total de $10.000.000 en recargas.

Ingenieros mecatrónicos y administrativos son los creadores de Recarga Verde. Cortesía

Ya han pasado dos meses desde que, en la ciudad de Medellín, los ciudadanos se encontraron con que en la estación de Universidades podían pagar sus pasajes del Metro a punta de botellas de plástico, latas de aluminio o envases de vidrio. Se trataba de Recarga Verde, una iniciativa creada por cinco jóvenes paisas que proponía una manera más ambiental para pagar por el transporte público: dar algún elemento reciclable a cambio de recibir más saldo en sus tarjetas Cívica. Con solo poco tiempo de operar ya muestra buenas cifras. (Lea acá: ¡Ojo a las botellas! Los millenials que hicieron posible pagar el metro reciclando)

Según explicó Ciclo, empresa encargada de inventar la máquina así como liderar la iniciativa, en 60 días Recarga Verde ha logrado recolectar más de 200.000 envases de plástico (PET), vidrio y latas de aluminio con la participación de 4.000 personas que han usado la máquina. En total, más de $10.000.000 se han entregado en recargas de las tarjetas Cívica.

“Diariamente nos encargamos de que todos y cada uno de los envases que nuestros usuarios nos ayudan a recolectar, completen su ciclo; es decir, ingresen nuevamente a la economía y se transformen en nuevos envases o en otros producto. Así evitamos que lleguen a los rellenos sanitarios y que contaminen nuestros ecosistemas, nuestros ríos y mares”, explica la empresa.

De hecho, estiman que con esta iniciativa se han dejado de emitir unos 10.000 kilogramos de CO2 a la atmósfera. Algo así como el equivalente a dejar de usar el carro por 10 años.  

Aunque los buenos resultados ya son evidentes, los cinco paisas creadores de esta idea parecen no querer quedarse quietos. Anunciaron que para el 2018 la idea es llegar a más estaciones, así como poner estas máquinas en centros comerciales y universidades para hacer más fácil el intercambio.